Ramón y Cajal, De la Rue y el histórico eclipse de 1860 visto desde Álava

Ramón y Cajal, De la Rue y el histórico eclipse de 1860 visto desde Álava

El premio Nobel subió al castillo de Quintanilla de la Ribera, el lugar elegido por eminentes astrónomos como Warren de la Rue para observar y fotografiar por primera vez en 1860 un eclipse solar

FRANCISCO GÓNGORA

No se sabe cómo apareció por aquí, pero el 18 de julio de 1860 el futuro premio Nobel de Medicina Santiago Ramón y Cajal estuvo en el Puntal, nombre que recibe el monte donde se encuentra el castillo de Quintanilla de la Ribera, cerca de Rivabellosa, pertenecientes ambos al municipio de Ribera Baja. Solo tenía 8 años y en la concentración, además de vecinos, hubo 60 astrónomos siguiendo los pasos del gran Warren de la Rue, quien posteriormente llegaría a dar nombre a uno de los cráteres de la Luna.

El científico aragonés lo relataba así: «El eclipse de sol del año 60 había sido anunciado por los diarios y fue esperado por la gente con gran impaciencia. Muchas personas, protegiendo sus ojos con cristales ahumados, corrieron hacia colinas donde podían ver el eclipse con mejor comodidad. Llegó la hora anunciada y los cálculos se cumplieron con exactitud. Durante el eclipse, la inquietud llena toda la naturaleza, como me hizo observar mi padre. Para animales y plantas el eclipse es una contradicción, como si de repente las fuerzas naturales que gobiernan su vida fallaran. Comprendía que el hombre tiene en la ciencia un instrumento poderoso de previsión y dominio».

Lo que sí se conoce era que el padre de Ramón y Cajal era un gran aficionado a la astronomía como lo fue el premio Nobel. De ahí su presencia en aquel gran acontecimiento. En aquel momento vivían en Huesca.

El cronista Ricardo Becerro de Bengoa comenta en su Libro de Álava este mismo hecho. «Rivabellosa: lugar doblemente célebre por un hecho histórico y otro científico. El primero fue la reunión de las Juntas Generales de Alava en 11 y 12 de octubre de 1463, en la que se discutió y aprobó el famoso cuaderno de las Ordenanzas. El segundo fue la realización del propósito que el eminente físico y sabio astrónomo Warren de la Rue concibió en su observatorio inglés de Kew (Londres), de estudiar las protuberancias o llamas que se observaban alrededor del sol en los eclipses, para determinar si eran una ilusión óptica o si pertenecían a la luna o al sol.

Trasladóse este ilustre hombre a Rivabellosa con ocasión del eclipse de 18 de Julio de 1860, situó su observatorio en una altura inmediata (El Puntal), y allí, con su aparato foto-heliográfico, obtuvo magníficas pruebas fotográficas, que demostraron que dichas protuberancias de hidrógeno incandescente pertenecían al sol. Creo que el Ayuntamiento del pueblo debía conmemorar estos dos hechos, recordándolos en dos inscripciones grabadas en dos piedras que se incrustasen en la fachada de la casa del municipio». Hasta aquí lo que Becerro de Bengoa escribió.

Fotografías del sol desde Álava

El trabajo de Warren de la Rue, inventor en 1840 de la bombilla incandescente, no puede considerarse mera curiosidad científica. En aquella época se desarrollaban gran número de discusiones acerca de la naturaleza del Sol y fueron precisamente las técnicas de fotografía solar ideadas entre otros por Warren de la Rue las que abrieron camino en el conocimiento de de la heliofísica. De este modo se pudo demostrar su famosa teoría que del sol emanaban numerosas protuberancias de hidrógeno incandescente siendo, además, en Rivabellosa, uno de los primeros lugares desde donde se realizaron estas fotografías. Comparten trascendencia con las realizadas por Angelo Secchi, director del Observatorio Romano, desde el parque natural del desierto de Las Palmas en Castellón.

La propuesta de Becerro de Bengoa al Ayuntamiento de grabar inscripciones con estos dos acontecimientos se ha cumplido en parte. Ciento once años después, en 1988, y coincidiendo con el 525 aniversario de las Juntas de 1463, fue colocado en la Plaza Mayor de Rivabellosa un monolito recordando la efeméride. En cuanto al eclipse, un simpático buzón en la cima de este monte, muy cerca del castillo carlista recuerda a un astrónomo mirando con unos prismásticos.

Aquella visita tan importante cayó en el olvido durante muchos años. La asociación sociocultural Lagunak Erribera Beitia de Rivabellosa, junto con la asociación astronómica Orión de Miranda, prepararon en 2010 una serie de actividades en el pueblo para conmemorar el 150 aniversario, entre las que se incluyeron observaciones solares y astronómicas, charlas y exposiciones. Las fotografías que hizo De la Rue se guardan en la Royal Astronomy de Londres.