«Tuve muchísimo miedo. Salí llorando», confiesa la pasajera del incidente en el bus de Tuvisa

Enma volvió ayer a usar la línea 7 con sus dos pequeñas, una sufre síndrome de West. / Iosu Onandia

El alcalde respalda al chófer de Tuvisa y no ve «racismo» en el incidente del urbano

David González
DAVID GONZÁLEZVITORIA

El alcalde de Vitoria, Gorka Urtaran, dio su «apoyo absoluto» al chófer de Tuvisa que aparece en un vídeo donde presuntamente se produce un altercado de tintes racistas. En la secuencia, este conductor llama la atención a Enma, una pasajera habitual que viaja con sus dos hijas menores, por entrar con un patinete desplegado, algo vetado por la normativa. En uno de los cortes -son varias grabaciones- se oye a un pasajero desconocido que amenaza a la usuaria. «Soy militar, he matado a 20 como tú», amenaza.

Enma, que así se llama la afectada, volvió a coger el jueves la línea 7 de Tuvisa (Borinbizkarra-Salburua) donde se produjo este altercado que tuvo eco nacional. EL CORREO la acompañó desde el colegio donde recoge a una de sus pequeñas hasta su parada habitual. Probablemente hoy pondrá una denuncia en la Ertzaintza contra el desconocido que la amenazó.

«Tuve muchísimo miedo. Salí del autobús llorando. No tenía palabras», manifestó esta vecina nacida en Guinea Ecuatorial. Se desconoce la identidad de ese usuario. De ahí que Enma pida ayuda al resto del pasaje. «A nadie le gustaría que le trataran así, y encima delante de los niños. Por favor, identifiquen a este señor. Me ha amenazado de muerte y puede cumplirlo en cualquier sitio que nos crucemos», apuntó.

En este sentido, Urtaran indicó que no tienen previsto adoptar ni pedir medidas legales contra ese hombre, al que apenas se le ve en la grabación. «No compete al Ayuntamiento», dijo tras repudiar de manera tajante las amenazas del desconocido. «Es muy grave, intolerable, que haya alguna persona usuaria que vierta comentarios como los que se hicieron. Podría llegar a ser un delito de odio». La Fiscalía sí podría actuar de oficio.

El miércoles, como cualquier otra tarde, Enma accedió al bus acompañada de sus dos pequeñas. Una sufre una enfermedad rara, el síndrome de West, que se traduce en ataques epilépticos y un retraso funcional. Subió con el patinete de una de ellas desplegado. Y recibió la bronca del chófer. Al parecer, no era la primera vez. Ella le respondió.

«Me llamó 'gentuza'»

«Estaba en ello. Si no hubiera insistido... No tenía que levantarse a llamarme la atención», ataja. «Le dije 'tengo que poner a la niña en su sitio y voy a cerrar el patinete'. Con una vez ya vale. Entiendo perfectamente, no tienes que insistir». Aunque no se ve en el vídeo, asegura que el conductor la tildó de «gentuza». En el pasado ya han tenido encontronazos.

Enma no quiere usar el urbano. Tiene solicitado que sus dos hijas viajen en un autobús escolar especial. «Me corresponde por ley, pero de momento el Gobierno vasco no me facilita el servicio». Mientras se resuelve este asunto subirá cada tarde al autobús. Por cierto, con un chófer diferente. Enma viajará con miedo. «Ese hombre me llamó 'puta negra' y mucho más. Me sentí mal, humillada, no tenía palabras. Estaba con lágrimas».

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