Frankfurt, de centro industrial a capital verde

La ciudad alemana ha dejado de ser un centro industrial y contaminado para asentarse como una de las poblaciones más sostenibles de Alemania

RAFFAELLA BREEZEVitoria
Los rascacielos de Frankfurt, centro financiero./
Los rascacielos de Frankfurt, centro financiero.

Frankfurt, considerada la ciudad más internacional de Alemania, quiere ser Capital Verde. Siempre ha sido centro financiero de europa, pero ahora quiere presumir de ser ecológica. Su combinación de cuatro puntos: Comercio y Negocios, Cultura de la movilidad sostenible, Planificación y Construcción en el espacio urbano denso y El clima y los espacios abiertos buscará convencer al jurado de la European Green Capital y se llevó el título que le faltaba para confirmar su proyecto como ciudad sostenible.

Situada sobre el río Main, la ciudad ha hecho un esfuerzo en los últimos diez años para mejorar sus emisiones de CO2 y hacer una labor de concienciar a la población sobre el calentamiento global. Sobre todo en transporte. El número de ciclistas en la ciudad se ha duplicado en diez años, y puede presumir de tener los coches más concienciados de europa. Más de dos tercios de los vehículos de la ciudad son modernos, por lo que emiten menos CO2 a la atmósfera.

Ha llevado a cabo diferentes iniciativas de comunicación, como tours climáticos, que llevan al público a conocer cómo funciona la ventilación en una passive-house, cómo se aprovecha al máximo la energía en oficinas a la hora de mantenerlas frías o cómo funciona una planta de cogeneración. También proponen crear un festival sobre sostenibilidad, con ejemplos de proyectos sostenibles por toda la ciudad para que los visitantes los puedan visitar y conocer.

Ya creó hace 20 años su cinturón verde un espacio para la naturaleza que rodea la ciudad. Es uno de los mayores espacios verdes contiguos urbanos. Y ha ganado reconocimientos, en 2010, como "Comunidad del clima 2010" y un año más tarde, como "Comunidad de la biodiversidad". Alrededor de la mitad del área metropolitana se compone actualmente de jardines, la mayor parte bajo protección.

Pero para Frankfurt, ser capital verde no es sólo tener parques, ya es conocida en Alemania como la capital de la passiv-haus, sistema de construcción que ayuda a ahorrar energía. La ciudad obtiene la mitad de su energía de cinco estaciones de energía térmica y 200 plantas de cogeneración descentralizadas de alta eficiencia. Frankfurt es también la primera ciudad de Alemania que recompensa ahorrar electricidad con un premio en efectivo.