Álava estudia una mayor presión fiscal para rentas de más de 150.000 euros

Además, bonificaría a pensionistas y parados con ingresos inferiores a los 18.000 euros y aumentaría el tipo impositivo para empresas con beneficios que reduzcan personal

EFEVITORIA

La Diputación de Álava está estudiando aplicar una presión fiscal mayor a las rentas superiores a los 150.000 euros anuales, además de bonificar a pensionistas y parados con ingresos inferiores a los 18.000 euros y aumentar el tipo impositivo para empresas con beneficios que reduzcan personal.

Así lo ha anunciado hoy el diputado general de Álava, Xabier Agirre, durante su respuesta en el pleno de las Juntas Generales a una interpelación del juntero del Grupo Mixto Jon Iñaki Usategi, quien ha apostado por un incremento de las aportaciones fiscales a las rentas más altas.

Agirre ha explicado que las tres diputaciones forales vascas, gobernadas por el PNV, están barajando mejorar el tratamiento fiscal a los que más afecta la crisis económica como parados y pensionistas con rentas bajas, así como incrementar la aportación fiscal a los que tienen una mayor capacidad contributiva y penalizar a empresas que tengan beneficios pero que al mismo tiempo destruyan empleo.

El diputado general ha detallado en el parlamento provincial algunas de las "posibles medidas" que se están estudiando, siempre, ha dicho, que sean consensuadas en el Órgano de Coordinación Tributaria.

Ha adelantado que se está considerando establecer "un posible recargo sobre las bases acumuladas (base general y base de ahorro)" para las rentas que excedan de los 150.000 euros anuales. También la Diputación estudia implantar una bonificación del 10% en el IRPF a rentas de pensiones de carácter público o del desempleo que no rebasen los 18.000 euros al año, así como limitar las exenciones en el Impuesto sobre Sucesiones.

Agirre ha concretado que se baraja incrementar tres puntos el tipo impositivo para sociedades con beneficios pero que reduzcan personal y para aquellas empresas con menos de dos trabajadores que utilizan la tributación del Impuesto de Sociedades "que es sensiblemente inferior a la del IRPF".

Otra de las posibles medidas planteadas por Agirre es la de establecer un gravamen en torno a los 300 euros "como cuota mínima" a empresas "inactivas" y fijar tipos impositivos diferentes en función de que la empresa reparta sus beneficios o los destine a capitalizar la sociedad para efectuar inversiones.

La implantación de incentivos fiscales para la internacionalización y diversificación empresarial, y el establecimiento de deducciones especiales para empresas que realicen aportaciones a investigación, desarrollo e inovación son otras de las propuestas que estudia la Institución foral.

Agirre ha aclarado que la Diputación no tiene previsto en principio la recuperación del Impuesto sobre el Patrimonio.

Durante su intervención en el pleno, el diputado general ha anunciado que su Gabinete está diseñando un nuevo plan para luchar contra el fraude fiscal y ha recordado que en 2009 se recuperaron 56 millones de euros por este motivo.