Bingen de Pedro suma luz, arquitectura y movimiento en Vitoria

N. ARTUNDOVITORIA
Bingen de Pedro, con uno de los cuadros que expone desde mañana en la galería vitoriana Felisa Navarro. / RAFA GUTIÉRREZ/
Bingen de Pedro, con uno de los cuadros que expone desde mañana en la galería vitoriana Felisa Navarro. / RAFA GUTIÉRREZ

No hay que llamarse a engaño. El título 'Recorrido tránsito' no tiene que ver con una muestra antológica del pintor guipuzcoano Bingen de Pedro (Bergara, 1961). «Se refiere a mi paso por la galería Felisa Navarro, más que a la obra. Hay referencias a las últimas, incluso a la primera que colgué en estas paredes», aclara el artista, que exhibió allí un cuadro en 2004. Desde entonces, su pintura ha estado presente cada año en la sala de Cercas Bajas, en ocasiones, en formato individual y, otras veces, en exposiciones colectivas.

Pero la actual propuesta de De Pedro no es la que se recoge en el catálogo editado para la ocasión, ya que se centra más en los trabajos elaborados en los últimos meses. Dentro del «ejercicio emocional» que para él es la pintura «vas recorriendo aspectos del pasado o del futuro», en una clave a menudo espiritual.

Una de las constantes de este autor es la presencia de tres elementos en sus cuadros. Se trata de la arquitectura, de la luz -tanto en forma de áreas luminosas como para dar idea de espacios habitables o habitados- y el movimiento.

En muchos casos, las ocho piezas -formadas por dípticos y trípticos- responden a un concepto de instalación pictórica que se genera en el propio taller del autor. «Trabajo con muchos lienzos a la vez. Al colocar uno junto a otro, surgen relaciones entre ellos», lo que lleva a De Pedro a unir los bastidores «aunque sean de distinto formato». O, incluso, a colocar un cuadro con un potente amarillo en un ángulo de 45 grados con respecto a una pieza mayor, de intenso tono negro. Hay un factor de azar que el propio artista reconoce.

Las obras no llevan títulos «porque a veces entorpecen o puedes resultar demasiado pretencioso. Eso sí, uso denominaciones como referencia cuando los ordeno o catalogo, pero nunca a la hora de exponer», distingue. «Prefiero que la gente se pregunte, que haya el pequeño misterio que se quieran crear».

En cualquier caso, muchas obras aluden al horizonte, «como metáfora de futuro o de esperanza».