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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Miércoles, 22 octubre 2014

Miranda

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El libro de Antxon Urrusolo recoge la gastronomía de distintas órdenes religiosas, todas ellas «adecuadas a los tiempos crisis»
24.08.09 -

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Los camandulenses de Herrera tienen su espacio en 'La cocina del monasterio'
ha recorrido infinidad de conventos. / BLANCA CASTILLO
El libro 'La cocina del monasterio. Recetas para el cuerpo y el alma', es el resultado de tres décadas de trabajo del periodista Antxon Urrusolo. Trabajo y «también disfrute», con la vida y, por consiguiente la cocina que se prepara día tras día en conventos y eremitorios del conjunto del país.
Una de sus paradas, concretamente dos, fue el cercano a Miranda monasterio de los camandulenses de Herrera. «Un lugar que es otro mundo dentro de éste; es realmente impresionante».
Urrusolo ha vivido infinidad de anécdotas en todas y cada una de sus visitas. Eso sí, como norma general, él considera que en todos los monasterios se desarrolla lo que puede denominarse como «la cocina del aprovechamiento. Sin duda, puede decirse por lo tanto que sus recetas son muy adecuadas para tiempos de crisis».
Así lo entiende porque de modo habitual en todos y cada uno de los lugares que él ha visitado para poder sacar a la luz este libro, «se comía sólo aquello de lo que se disponía. En los monasterios se autoabastecían y, ahora también lo hacen».
Para Urrusolo, además, la cocina de estos lugares, tan antigua como las propias órdenes religiosas, es una fuente de salud, «todo es absolutamente natural».
Austeridad
El Monasterio de Herrera le llegó a impresionar por su austeridad. «es uno de los más estrictos». Como curiosidad, también apunta Urrusolo que en este lugar tienen, «o al menos tenían cuando yo estuve por allí», una costumbre poco habitual en otras órdenes religiosas; los monjes toman los alimentos en sus propias celdas. «supongo que para mantener la regla de la soledad».
Pese a reiterar que en Herrera los monjes son muy estrictos en su forma de vida, Antxón Urrusolo deja claro que con sus normas lo que sí hacen es mantener una alimentación «completamente sana. Se puede decir que son casi vegetarianos». De hecho, la receta de este monasterio que se recoge en el libro, denominada por él potaje de la Camándula «sólo lleva legumbres y vegetales cultivados en su huerta; espléndida, por cierto».
Por otro lado y, reiterando que son muy conscientes del concepto de aprovechamiento, «nada se tira ni sobra pues con lo que queda se hacen otros suculentos platos».
En definitiva, el conocido periodista ha querido poner de manifiesto que en la cocina todo está inventado y que «en estos recónditos lugares hallamos una extraordinaria gastronomía».
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