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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Miércoles, 22 octubre 2014

Álava

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Vitoria se calzó ayer las zapatillas para correr en dos circuitos, el de cascabeles organizado por la ONCE y el de empresas
24.05.09 -

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Faltó tiempo para tomar aliento. Vitoria se convirtió ayer en escenario de dos exitosas carreras en apenas seis horas. El estreno de esta deportiva jornada corrió a cargo de los cerca de 600 participantes que se apuntaron a la decimocuarta edición de la carrera de cascabeles que organiza la ONCE. En ella, los participantes se colocaron un antifaz y guiaron su trayecto a través del sonido que emitían sus acompañantes, a los que iban atados, para comprobar las dificultades por las que pasan los invidentes.
Judit participa desde hace cuatro años junto a su marido, Lino, con el objetivo de «ponerse en la piel del otro y darse cuenta de la cantidad de obstáculos que los invidentes encuentran en la calle», reflexionaba en la plaza del Arca, el punto de partida. Covadonga Solaguren, diputada de Política y Servicios Sociales, no quiso perderse tampoco la experiencia. «Se corre con mucha tensión, con la sensación de que no sabes hacia dónde vas, pero es una cosa muy bonita», admitía tras acabar la prueba. El recorrido de un kilómetro contó también con la presencia de otros muchos políticos alaveses, así como el responsable de la agencia provincial de la ONCE, Rafael Ledesma.
El cascabel de oro correspondió este año a la empresa Equinoccio Naturaleza S.L. por su labor como «organizadora de proyectos medioambientales y actividades accesibles para todos los públicos».
Cinco kilómetros
Los cascabeles dejaron de sonar poco antes de las doce del mediodía, pero las calles de la ciudad volvieron a ser invadidas por sudaderas y zapatillas de deporte a media tarde, cuando se dio el pistoletazo de salida a la VIII Carrera de empresas. Cerca de 400 personas recorrieron los cinco kilómetros del circuito por las principales calles del centro y parte del Casco Medieval. «Venimos a pasar un rato, a hacer deporte y ya de paso a ganar algo», comentaba un grupo de participantes mientras acababa de estirar.
Eduardo Marín, de Erne, se convirtió en el mejor empleado sobre la pista de carrera, mientras que Eva Calle, de Correos, fue la ganadora en la categoría femenina. Y en cuanto al número de corredores, Mercedes, con 75 dorsales, fue la empresa que más trabajadores inscribió en el certamen.
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