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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Miércoles, 22 octubre 2014

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El Euskaltel-Euskadi ajusta su plantilla y presupuesto para afrontar la crisis y su decimosexta temporada, en la que irá a por la Vuelta

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Hay crisis. El Euskaltel-Euskadi reduce su plantilla a 23 corredores. Eso que llaman 'optimización' de recursos. Humanos, incluso. Hay que conservar la rentabilidad. O aumentarla: con menos ciclistas, el equipo irá a por más resultados. A por la Vuelta al País Vasco, una etapa en el Tour, la general de la Vuelta a España y a tirar la moneda al aire de Samuel Sánchez en el Mundial. Al Euskaltel-Euskadi que ayer se presentó en Vitoria, en el Artium, la crisis no le sorprende. Llevan juntos desde hace 16 temporadas. Desde siempre.
La crisis tiene muchas historias. Paralelas. Armstrong y el equipo ciclista Euskadi empezaron juntos, en 1992. En julio de ese año, en la etapa del Tour que iba a Pau, Alberto Pradera, entonces diputado general de Vizcaya, y Miguel Madariaga, hablaron por primera vez de edificar un conjunto profesional con ciclistas vascos. En agosto, en la Clásica de San Sebastián, debutó Armstrong. Acabó el último. Y también habló: «Algún día ganaré esta carrera». Antes de cumplir su promesa, le ganó a Induráin el Mundial de 1993. Ese mismo invierno, Madariaga sacó adelante el primer Euskadi.
Al americano y a la formación vasca les esperaban tiempos de crisis, sobre todo en 1997. Ese año, Armstrong se deshizo al fin de su cáncer y la firma de telefonía Euskaltel sacó de la bancarrota al viejo Euskadi. Renacieron en paralelo. En 1999 el tejano agarró el primero de sus Tours y Laiseka regaló el primer gran éxito: una etapa en la Vuelta. Una década después, en el 2009 del 'crack' económico global, volverán a estar juntos: el siete veces vencedor del Tour quiere el octavo; y el equipo de Madariaga busca dar un paso más tras colgarse el oro de Pekín. Irá con Samuel Sánchez a por la clasificación general de la Vuelta a España. «Quiero seguir haciendo historia en este equipo», confía el campeón olímpico.
Al acto de presentación de la decimosexta temporada del equipo asistió el lehendakari, Juan José Ibarretxe. Y claro, habló del tema que todo lo ocupa: «De las crisis se aprende. A veces puede costar más pedalear; otras, menos. Pero no se puede dejar de dar pedales porque entonces te caes». De que la bicicleta Orbea del Euskaltel-Euskadi no se caiga se encargarán Samuel Sánchez, Igor Antón, Mikel Astarloza y Koldo Fernández de Larrea. Los cuatro líderes. Y sobrará trabajo para los otros 19 componentes de la plantilla. Entre ellos hay tres nuevos, Mikel Nieve y Sergio de Lis -procedentes de la cantera del Orbea- y el velocista Pablo Urtasun. Tratarán de cubrir las bajas de Haimar Zubeldia, Aperribay, Albizuri, Galparsoro, Bru y Luengo.
Con Induráin
En el Artium estuvo ayer Miguel Induráin. Su era -1991-1995- coincidió con el inicio de la historia del Euskaltel. Luego vinieron lo que ayer José Antonio Ardanza, presidente de Euskaltel, calificó como «hitos» : «El debut en el Tour, en 2001. Conseguir una plaza en el UCI Pro Tour (2004) y el oro olímpico, la culminación».
La temporada 2009 partirá desde ahí, desde la Gran Muralla china. Cuesta arriba. En plena crisis. Con 7 millones de euros de presupuesto, con alivio por la renuncia al Giro de Italia y con el impulso del apoyo económico de la Diputación de Álava. Al equipo le conserva eso: el acuerdo con la firma Euskaltel hasta al menos 2010 y el sostén del Gobierno vasco y las instituciones forales de Vizcaya, Guipúzcoa y ahora de Álava. De los socios particulares apenas queda rastro. Cuando nació el equipo, casi se apuntaron ocho mil. A 15.000 pesetas de cuota anual. La crisis -sospechan en la Fundación Euskadi- se llevará a los últimos fieles.
Toca estar a dieta. Miguel Madariaga ha tirado de cintura desde que se embarcó en el equipo. En 1994, en la primera temporada, tuvo que empeñarse para pagar los sueldos de la plantilla. Y ni así evitó acumular una deuda de 10 millones de pesetas. En 1995, «estuve a punto de cerrar». «Casi -recuerda- acabo en la cárcel». Por más deudas. Y en 1997 tuvo que acudir la compañía Euskaltel al rescate con una aportación de 27,5 millones de pesetas mediada la temporada. El equipo llevaba desde su nacimiento poniendo parches. Tiene hábito de sobrevivir a la crisis. Eso hará en 2009, como el gran especialista de la supervivencia: Arsmtrong, la estrella, pase lo que pase en el Tour, del año de la bancarrota mundial.
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