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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Miércoles, 22 octubre 2014

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El metro ligero cumple un mes y roza los 400.000 viajeros, un buen resultado empañado por las deficiencias de las paradas
23.01.09 -

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El tranvía de Vitoria seduce en su arranque, pero necesita mejorar. La nueva joya del transporte público cumple hoy su primer mes en la calle y aprueba con nota en puntualidad, comodidad y frecuencias y en número de usuarios. El resultado final se ve ensombrecido, sin embargo, por algunas deficiencias pendientes de solucionar. Entre ellas, el desajuste de los paneles que informan a los viajeros del tiempo que falta para que llegue el próximo convoy, la ausencia de indicaciones sobre los transbordos y los fallos de las máquinas de cobro.
EL CORREO se ha subido al metro ligero para analizar su funcionamiento. Sin rigor científico, con la compañía de una libreta y un cronómetro, un redactor ha intentado desgranar los puntos fuertes y las debilidades del servicio. Este es el resultado del examen.
VIAJEROS
La cifra supera las previsiones
400.000 usuarios, diez veces más que Bilbao
Un cálculo realizado por este periódico estima que el tranvía roza los 400.000 viajeros durante su primer mes, lo que bate las previsiones más optimistas. El Gobierno vasco hará pública la cifra exacta el próximo lunes, pero todo indica que el metro ligero ha mantenido una media cercana a los 12.000 usos diarios tras finalizar el periodo gratuito, que duró dos semanas. Si continúa esta tendencia, el objetivo de alcanzar los 4 millones de pasajeros durante el primer año se superará con creces, y eso sin contar con que el ramal de Abetxuko no funcionará hasta primavera. La frialdad de los números gana temperatura con dos sencillas comparativas. El metro ligero de Bilbao -inaugurado el 18 de diciembre de 2002- registró 36.800 usuarios durante sus primeros treinta días de actividad. Los convoyes de Vitoria multiplicarán esa cifra por diez. A modo de ejemplo, todos los autobuses de Tuvisa trasladan a un millón de personas al mes. El tranvía, con un único itinerario, ya llega a un tercio de esa cantidad.
ITINERARIOS Y SEMAFORIZACIÓN
17 minutos de Lakua a Angulema
Frecuencias exactas y rapidez
Sobresaliente. El nuevo medio de transporte 'clava' las frecuencias de 15 minutos. Cuando se inaugure la conexión con Abetxuko y la flota sume nuevas unidades, Euskotran tiene previsto que los convoyes pasen cada 6 minutos en el ramal del centro, y cada 12 en los enlaces con Lakua y el barrio situado al otro extremo del Zadorra. El tiempo de viaje es el previsto -18 minutos de Landaberde a Angulema-, e incluso se reduce a 17 en dos ocasiones. La semaforización funciona, la unidad tiene prioridad y sólo se frena en las paradas.
ESPERA EN LAS PARADAS
Nadie sabe cuánto tiempo falta
«Las pantallas no aciertan nunca»
Las paradas tienen unas pequeñas pantallas en las que aparece el tiempo que falta para la llegada del próximo convoy. Pues bien, no cumplen su función, al menos por ahora. Y no es que tengan un ligero desajuste, sino que no dan ni una. Esta circunstancia crea confusión en los viajeros. En la parada de Sancho el Sabio, el monitor indica que faltan 9 minutos cuando el morro de la unidad se acerca al andén. Edurne Cantero sale corriendo de un bar cercano y se monta por los pelos. «Es que ponía que faltaban 15 minutos y me iba a tomar un café, menos mal que lo he visto llegar por la cristalera», explica. «No te fíes de las pantallas, no aciertan nunca», le recomienda otra viajera. Pero en las marquesinas quedan más cosas por corregir. Todavía no es posible pagar con tarjeta de crédito, aunque las máquinas están habilitadas para ello. También se han producido fallos informáticos que han inutilizado las máquinas suministradoras de billetes, como sucedió en Angulema y Sancho el Sabio el lunes por la noche. El miércoles, un poste digital de la marquesina del Europa tampoco funcionaba. Y otra cuestión: muchos ciudadanos piden papeleras en las paradas porque «la gente pasa de todo y tira muchas colillas y papeles al suelo».
'PUNTOS NEGROS'
El peligro del itinerario
Frenazos por los peatones que se cruzan
Será que algunos confían en la celeridad de sus piernas o, quizá, que miran para otro lado pensando «ya parará». El caso es que los conductores del tranvía se ven obligados a aminorar la marcha o a parar el convoy para evitar atropellos. Se les cruzan peatones, animales -ojo con los perros sueltos- y ciclistas. Este periódico asistió a dos frenazos que evitaron sendas desgracias el miércoles por la mañana. Uno, en la esquina del Bulevar de Euskal Herria con José Achótegui. El segundo fue en Sancho el Sabio. Para los coches, el punto 'caliente' está en la confluencia de Duque de Wellington con Francisco Longa y Valentín de Foronda. Las entradas y salidas de vehículos ya han ocasionado más de un accidente.
GENERAL ÁLAVA
Contenedores y dobles filas
Los urbanos lidian con la falta de espacio
Los urbanos tienen dificultades de espacio en General Álava. En ocasiones, los contenedores y los camiones de reparto molestan a los autobuses, que incluso llegan a frenar. Lo peor viene al final de la calle, cuando los vehículos se topan con la parada del Parlamento y deben realizar un giro brusco e invadir la acera de la Oficina de Turismo. Ayer mismo, los grupos municipales de PP, PNV y EA unieron sus votos en el consejo de Tuvisa para pedirle al Gabinete Lazcoz que los urbanos vayan por Florida, como marca el Plan de Movilidad. El PSE ya ha adelantado que no cambiará de opinión, entre otras cuestiones porque cuando empiecen las obras del parking de Amárica el tráfico de Florida «tendrá problemas», reconoció el concejal Joaquín Esteban.
TRANSBORDOS
Funcionan, pero nadie los conoce
Si usa el tranvía puede ir gratis en urbano
Los transbordos entre el tranvía y Tuvisa son desconocidos para gran parte de los vitorianos. No hay información en los paneles de las paradas ni en las marquesinas de Tuvisa. Pese a ello, el sistema está funcionando. ¿Cómo? Si el paso es del metro ligero al autobús, el usuario no deberá pagar nada más. Basta con pasar la tarjeta BAT por las nuevas canceladoras de Tuvisa. Si el paso es del urbano al metro ligero, se le cobrarán 10 céntimos. Sea de una u otra forma, cualquiera puede viajar en los dos medios y siempre abonará 0,55 euros por ambos viajes.
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