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Más deporte

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El laboratorio de Lausana ha elaborado un método de detección para un fármaco que parecía invisible
18.07.08 -

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La C.E.R.A. suena bien. Cura. Es un Activador Continuo de Eritropoiesis en el Receptor. Una especie de EPO de última generación, de uso hospitalario, que desde al menos 2005 fluye por las arterias de algunos deportistas. Es un chollo: ofrece las ventajas de la EPO y evita sus inconvenientes: basta con una, o como mucho dos, dosis mensuales. No hay que llevarla de hotel a hotel. Evita los registros policiales. Se lleva puesta. En la vena. Y lo 'mejor': se creía que era indetectable.
De hecho, el único método para localizar la CERA fue diseñado por el mismo laboratorio donde se generó, el suizo 'Roche'. Pero era un test privado, ajeno a los centros oficiales de lucha antidopaje. Vía líbre a la trampa. Sin lupa antiCERA, el fármaco ha adulterado el ciclismo. El freno se lo han puesto el laboratorio del Comité Olímpico Internaciconal en Lausana y la Agencia antidopaje francesa (AFLD). En Suiza construyeron un sistema de detección. Lo bautizaron 'Elisa'. Sin avisar. Sin publicarlo en una revista científica, paso previo para su validación. La AFLD no ha esperado a que la comunidad científica le dé el visto bueno. Y lo ha aplicado en este Tour. Con éxito: Riccò era usuario. La CERA figuraba en la huella dactilar de sus éxitos.
El deporte se aprovecha de la medicina. Los tratamientos para la anemia moverán en 2010 cerca de 20.000 millones de euros en Estados Unidos, Europa y Japón. Buscarán un mayor alivio para los pacientes de cáncer o con deficiencias en los riñones. Hay dos compañías que encabezan ese mercado: la estadounidense 'Amgen' y la suiza 'Roche'.
La EPO comenzó a aliviar anemias a finales de los años ochenta. La bautizaron como Eprex. Sus creadores insertaron un gen humano en células de ovario de hámster chino. Supuso un gran paso. Luego llegaron al mercado la EPO Beta, la EPO Omega y, en 2001, la darbopoietina (Aranesp), el fármaco con el que Johan Muelhegg dio positivo en los Juegos Olímpicos de Invierno de 2002. Fue la propia compañía Amgen la que facilitó al Comité Olímpico Internacional el test de detección.
Más siglas. La Dynepo llegó en 2002, aunque su venta fue luego bloqueada por un litigio entre 'Amgen' y los laboratorios 'TKT'. Dio igual. Llegó al deporte. Desde 2005 está la CERA, que incrementa la eficacia de la EPO (proteína que estimula la creación de glóbulos rojos y, por tanto, aumenta la oxigenación de la sangre). Tenía fama de indetectable, pero también de inestable. Volvía loco el índice de reticulocitos (glóbulos rojos jóvenes). Eso era un riesgo para los tramposos. Podía despertar las alarmas. Riccò tiene certificado médico para justificar su alto hematrocrito (tasa de glóbulos rojos). Desde juvenil ha sido sospechoso. En este Tour era habitual del control antidopaje. Cinco análisis en once días. Cayó en el de la cuarta etapa. Demasiada CERA.
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