El precio de la vivienda se desploma en Euskadi

La cuantía media de las hipotecas cae un 10% en Álava y un 5% en Vizcaya, mientras que las compraventas retroceden un espectacular 36% en Guipúzcoa

J. MUÑOZ
MENOS GRÚAS. Numerosos proyectos inmobiliarios están paralizados por falta de financiación. / AP/
MENOS GRÚAS. Numerosos proyectos inmobiliarios están paralizados por falta de financiación. / AP

El sector inmobiliario no está sufriendo una simple desaceleración en Euskadi, como se había anunciado hasta ahora. Los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), correspondientes al pasado mes de enero, han puesto de relieve una contracción significativa del mercado de la vivienda que se ha reflejado, por un lado, en el descenso general de las operaciones de compraventa, especialmente acusado en Guipúzcoa; y, por otro, en la valoración de los inmuebles residenciales, que se han depreciado de forma nítida tanto en Álava como en Vizcaya.

Según el INE, en enero pasado las ventas de pisos retrocedieron el 27% en toda España respecto al mismo periodo de 2007, lo que parece anticipar el peor escenario en el sector de la construcción: un frenazo en seco agudizado por la reticencia de los bancos a conceder créditos a causa de la crisis de las hipotecas 'subprime'. El País Vasco no fue ajeno a la grave situación y también registró un descenso del 22,6%; sin embargo, el impacto de la desaceleración no fue el mismo en los tres territorios históricos.

Por ejemplo, en Álava y Vizcaya la caída de las compraventas fue más atenuada (15% y 16%, respectivamente). Mientras, Guipúzcoa cosechó un espectacular descenso del 36%, una diferencia que los expertos atribuyen al protagonismo de las segundas residencias en el parque inmobiliario de esa provincia; sobre todo, en las zonas costeras.

Crisis bancaria

De hecho, el descenso de las operaciones en Guipúzcoa, y también el de Navarra (-37%), se parecen más a los retrocesos que el INE ha consignado en la costa mediterránea. En Baleares, las transmisiones de pisos cayeron un 45%; en Cataluña, el 42%, y en la Comunidad Valenciana, el 28%. Tan sólo Murcia constituye una excepción en la zona levantina, con un descenso del 7,7%, muy por debajo de Canarias (-28%); Madrid (-21%) y Andalucía (-24%).

«Los directores de banco se dejarían cortar el pulgar antes de conceder un crédito», resumió ayer un veterano agente inmobiliario de Vizcaya, al ser preguntado por las perspectivas del mercado. No es el único experto que recordó ayer que está en juego algo más que una corrección de los precios de la vivienda y que el verdadero motivo de inquietud es la crisis bancaria internacional provocada por la titulización de las 'hipotecas basura' en Estados Unidos. De hecho, algún economista trazó un sombrío paralelismo entre la situación actual y las crisis económicas provocadas por el choque petrolífero de los años setenta y por la invasión iraquí de Kuwait en la década de los noventa.

Sean certeras o no tales comparaciones, la evolución de las hipotecas suscritas en 2008 sugiere que el patrimonio inmobiliario de los hogares podría estar menguando, quién sabe si en algún caso con más rapidez que el préstamo pendiente de saldar. Según el INE, la cuantía media de los créditos hipotecarios se congeló en Euskadi en enero pasado respecto el mismo mes de 2007 (sólo subió un 0,2%); sin embargo, en Álava el valor medio de los préstamos retrocedió un 10%, mientras que en Vizcaya se recortó un 5%. Tan sólo en Guipúzcoa se produjo un aumento del 15%.

La paradoja es que, si antes arreciaban las quejas por el aumento imparable de los precios de las viviendas, las expectativas de depreciación han activado las alarmas entre millones de propietarios endeudados, a los que el Banco de España recordó el pasado año que los pisos estaban sobrevalorados en aproxima- damente un 30%. Por el momento, en el conjunto de España la cuantía media de una hipoteca ha disminuido casi el 5%.

En líneas generales, los últimos datos del INE han confirmado que los ciudadanos piden cada vez menos dinero a las entidades financieras, que los préstamos se otorgan con menos prodigalidad que antes y que el capital que las cajas de ahorros y los bancos destinan a las hipotecas ha sufrido un recorte importante: del 25% en toda España y del 14% en Euskadi, aunque en Álava el descenso llegó a alcanzar el 24%.

A nivel estatal, las cajas fueron las que concedieron más préstamos en enero pasado (el 58,5% del total), seguidas de los bancos (31,4%), con un tipo de interés medio del 5%. Las actuales estrecheces económicas han provocado que el colectivo de prestatarios que cambiaron las condiciones del crédito se disparara un 24,2%. En la mitad de esos casos se modificó el interés, aunque se mantuvo casi siempre el tipo variable. Por el contrario, el número de cancelaciones cayó un 18,4% respecto a enero de 2007, si bien respecto a diciembre de ese año aumentaron un 18,5%.

Algunos expertos aseguran que, en realidad, el mercado inmobiliario padece los efectos de un «embalsamiento» artificial de la demanda, ya que, a su modo de ver, todavía quedan cientos de miles de «proyectos de hogar» que se han paralizado de forma provisional por dos factores: la incertidumbre económica y la tendencia que marca el precio del dinero.