Todo un éxito sobre dos ruedas

La prueba de aceleración de la XXVI Concentración Invernal del Motoclub Campturis reunió en Bayas a 112 participantes y a más de 7.000 espectadores

ESTÍBALIZ LARGO
EN FAMILIA. También así se puede disfrutar de la moto, aunque sea preciso incorporar el sidecar para que entren todos. / AVELINO GÓMEZ./
EN FAMILIA. También así se puede disfrutar de la moto, aunque sea preciso incorporar el sidecar para que entren todos. / AVELINO GÓMEZ.

El éxito parecía asegurado antes de comenzar. Y así fue. La XXVI Concentración Invernal organizada por el Motoclub Campturis no defraudó a nadie y contó con miles de aficionados que siguieron de cerca todas las actividades propuestas a lo largo del fin de semana.

Ya en la tarde del viernes el sonido de los motores empezaba, poco a poco, a apoderarse de la ciudad, pero no fue hasta el sábado por la tarde cuando cientos de motos hacían su aparición en los anexos del Pabellón Multifuncional de Bayas.

A pesar de que apenas se llegó a registrar a un millar de motoristas, lo cierto es que a simple vista se podía apreciar que la cifra real superaba con creces los 3.000. «Estamos a menos de una hora de muchas ciudades y la gente opta por ir y volver en el día en lugar de quedarse a dormir aquí. Otros, en cambio, se quedan durmiendo en los hoteles y eso hace que se inscriban menos en la concentración», explica el presidente del Motoclub Campturis, Francisco Bautista.

El fuerte viento que reinó durante el fin de semana supuso un serio impedimento para que se pudieran realizar actividades previstas, que acabaron por suspenderse: la subida en el globo aerostático para hacer el cautivo, y la realización de graffitis en unos paneles en los que luego se podría colocar la cabeza para hacer fotos divertidas. Tendrán que esperar a la próxima edición.

Lo que sí que resistió a la amenaza de lluvia y al viento fue el desfile de antorchas, más vistoso que nunca. Los motoristas participantes en la concentración partieron a las ocho de la tarde del Multifuncional y fueron recorriendo las calles de Miranda con 200 antorchas encendidas hasta llegar a la Plaza de España.

En todo momento fueron acompañados por agentes de la Policía Local que fueron abriendo paso y el recorrido no se pudo alargar demasiado dado que las antorchas sólo duran encendidas unos veinte minutos. Ya por la noche, la fiesta del motor continuó hasta altas horas de la madrugada. De hecho, en el quiosco de la Plaza España se sortearon tres minimotos.

La reina

Pero si una actividad es capaz de aglutinar a mirandeses y foráneos ésa es la prueba de aceleración. 112 motoristas de todos los rincones participaron en carreras de dos en dos eliminatorias alentados por más de 7.000 seguidores, una cifra un poco inferior a la de otros años.

Además, contó con el espectáculo acrobático de Ronaldo Freestyle. El brasileño, afincado en Portugal, hizo disfrutar a los presentes con tres tipos de vehículos diferentes, destacando una prueba en la que hizo tres giros de 360 grados.

Teniendo en cuenta que no se registraron incidentes importantes y que todo salió según lo previsto, la organización hizo al término de esta edición un balance positivo, aunque con 'peros'.

«Se echa en falta que la hostelería, que es la gran beneficiada de este evento, colabore más, que decida si merece o no la pena seguir haciendo la concentración», señala. Y es que, asegura, «hay empresas que no sacan ningún beneficio y participan mucho más que ellos».

Otra de las fuentes de polémica fue el uso del Multifuncional. «Hemos tenido que coordinarnos con los diferentes eventos que había programados en las instalaciones. Creo que cuando hay uno importante de gran magnitud debería tener prioridad», aseguró Bautista.

Por su parte, la edil responsable del área, Virginia Jiménez, destacó la participación de la concentración y la buena organización. Además, mostró su deseo de que en futuras ediciones «se incremente el número de visitantes a nuestra ciudad».

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