Pan comido

El doctor Félix Gómez-Guillamón visitó Vitoria para presentar su libro 'Adelgazar comiendo pan', dentro de los actos del 25 aniversario de Artepan

JOSEBA FIESTRAS
PROVISTO. El doctor Félix Gómez-Guillamón. / B. CASTILLO/
PROVISTO. El doctor Félix Gómez-Guillamón. / B. CASTILLO

La aventura diaria de comer dejó una gran impronta en nuestro refranero y el pan es uno de los grandes protagonistas: 'Al pan, pan y al vino, vino', 'A falta de pan, buenas son tortas', 'Con pan y vino se hace el camino', 'Con pan y ajo crudo se anda seguro'... Pero es que, además, de una persona bondadosa decimos que es 'un pedazo de pan' y cuando alguna misión es fácil afirmamos que es 'pan comido'. El doctor Félix Gómez-Guillamón Arrabal, médico especialista en Medicina Interna y experto en Nutrición del Hospital de Marbella, sorprende ahora con su libro 'Adelgazar comiendo pan'. «El pan es un alimento de primerísima necesidad y aún sirve de sustento a millones de personas», asevera el doctor.

Pero, ¿engorda o no? El autor tiene la respuesta: «Engorda como todo. El melón es la fruta con menos calorías de todas, pues yo tengo una paciente que engordó dos kilos comiendo melones. Se comía seis al día», relata el especialista, que ayer visitó Vitoria invitado por Artepan para pronunciar una conferencia dentro de las actividades que están realizando para celebrar sus bodas de plata.

«En realidad, media barra de pan son 220 calorías, lo equivalente a dos yogures», revela Félix. Los pacientes que acudían a su consulta y querían perder peso prescindían del pan y el médico no lo entendía. «El engaño radica en que el pan nos hace retener líquido. Así, por cada gramo de glucógeno se acumulan dos gramos de agua. De forma que cuando dejamos de comer pan, el organismo vacía esos depósitos arrastrando con ello el agua que tenía acumulada. De este modo se pierde, claro que se pierde peso, pero no grasa», aclara el especialista.

«El pan engorda porque lo utilizamos para untar mantequilla, para hacer bocadillos, para hacer migas en la leche...», explica. «Ganar o perder peso nunca es sinónimo de estar más o menos gordo, es una argucia que utilizan ciertas casas comerciales para captar clientela. Te dan una pastilla que te tiene todo el día en el baño, pierdes peso, claro, pero pierdes agua. Por eso luego lo recuperas tan rápido», razona.

«Las dietas milagro están haciendo mucho daño porque cuando dejas de tomar hidratos de carbono tu organismo tira de tu masa muscular y eso hace que te debilites. Las dietas de adelgazamiento deben de ser muy lentas para que el organismo se vaya adaptando a la situación», sentencia el doctor.

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