Años de euforia alavesa

La exposición 'dispositivos. Disposiciones [1982-1992]' repasa una dinámica década de creación artística con las obras de más de 35 autores en la sala Fundación Caja Vital

N. ARTUNDO N.ARTUNDO@DIARIO-ELCORREO.COM
ARTISTAS. Iñaki Cerrajería y Juncal Ballestín, en la presentación de la exposición en la sala Fundación Caja Vital. / FOTOS DE IOSU ONANDIA/
ARTISTAS. Iñaki Cerrajería y Juncal Ballestín, en la presentación de la exposición en la sala Fundación Caja Vital. / FOTOS DE IOSU ONANDIA

La sala Fundación Caja Vital ha entrado en la primera línea del arte contemporáneo con la primera entrega del proyecto 'ConParada 01', coordinado por Fernando y Maider Illana. La muestra 'dispositivos. Disposiciones [1982-1992]' ha reunido en el céntrico espacio vitoriano una selección de piezas de autores locales y foráneos programados durante esa década en las cuatro exposiciones planteadas por la Sociedad Alavesa de Artistas (en 1982, 1985 y 1986), o que exhibieron su trabajo en la galería Trayecto, en la sala Amárica o en la San Prudencio.

Precisamente, esta última fue el germen de la agrupación de creadores, en una época en que «había euforia, porque se había salido de la dictadura, que era una especie de corsé», recordó Illana. Dentro de este entusiasmo se enmarcan también las publicaciones -aportadas por la asociación Atiza- surgidas en esos años, como 'Araba Saudita', 'Copyright', 'Octopus', 'TMEO' o la maqueta del libro 'Marizoro', con dibujos de Iñaki Cerrajería, a los que se suman historietas de la editorial vitoriana Ikusager.

Este pintor vitoriano, al igual que Gustavo Adolfo Almarcha o José Maldonado, aborda en la muestra la problemática del artista en su entorno creativo. En este caso, a través de una personal visión de Carlos Marcote en su estudio. Este pintor hiperrealista también aparece representado en el conjunto, a través de un retrato, dentro del característico estilo en el que -con los matices del paso el tiempo- aún trabaja hoy.

Estilos y evolución

«Aparecen tanto creadores que han continuado como otros que no han hecho más cosas desde hace años», explicó Illana. En algunos casos, pueden apreciarse elementos, conceptos o detalles que han desarrollado más tarde, como las geometrías escultóricas de Paco San Miguel, las series de cuadros iguales de Alfredo Álvarez Plágaro o los signos y símbolos pintados en blanco por Jorge Girbau, que más adelante realizaría en el metal de sus esculturas.

Aunque entre las piezas hay algunas procedentes de las colecciones de la Caja, del Artium o del museo extremeño Vostell, «en este proyecto tratamos de no recurrir a instituciones», matizó el coordinador de 'ConParada01'. Por este motivo, Illana destacó las aportaciones a la muestra de los propios artistas y de coleccionistas particulares.

Sólo dos mujeres

La década que recorre la exposición -con el antecedente de los sucesos del 3 de Marzo- marca, además, el paso de lo moderno a lo postmoderno. Esto se refleja en una doble pieza de Esther Ferrer, en la que contrastan los colores blanco y negro.

Ferrer y Juncal Ballestín, con una estética obra a base de listones de madera y pinzas de tender, son las dos únicas féminas representadas. «En este período, era bastante difícil para las mujeres acceder al arte», apuntó el comisario.

El propio coordinador exhibe una obra hiperrealista, con un discurso sobre las ayudas instuitucionales, próxima a un dibujo y un vídeo de Gerardo Armesto y a piezas de Juan Luis Moraza o de Daniel Castillejo. El colorista estilo de Santos Iñurrieta, que remite a 'la movida' madrileña, las escultura de Tom Carr o Fernando Sinaga o la pintura de Prudencio Irazabal comparten sala también con la primera versión de una base de datos de arte local -incluida en el proyecto-, que ya suma cerca de medio millar de entradas.

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