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La Rioja

LA RIOJA
«Hay que llevar agua, luz y arreglar los accesos en el Monte Cantabria»
El historiador logroñés Jesús María Pascual pide que se salven «los pocos restos históricos que quedan en el cerro, pues en su mayoría fueron arrasados»
03.11.07 -
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«Hay que llevar agua, luz y arreglar los accesos en el Monte Cantabria»
PANORÁMICA PRIVILEGIADA. Vista parcial de la carretera de Mendavia desde el cerro de Monte Cantabria. / SERGIO ESPINOSA
José María Pascual (1952), historiador logroñés, mantiene una cruzada casi en solitario para que la incorporación a la ciudad del Monte Cantabria sea objetivo preferente para el Ayuntamiento de la capital riojana. Recuerda que socialistas y regionalistas manifestaron interés por su recuperación,«pero nada ha cambiado. ¿Consideran una enfermedad crónica hablar del cerro?», se pregunta.

Pascual propone un orden de prioridades. «Lo primero que se debe hacer es llevar agua, luz y empezar a facilitar los accesos a pie y en coche, porque parece lógico planificar la incorporación del monte al área urbana de Logroño. Tengo entendido que la titularidad es compartida por la Administración y unos propietarios concretos», explica.

Área de ocupación berona

El experto sostiene que la cima es grande, al igual que su espacio montañoso. Y apunta un plan de actuación: «Lo primero es salvar los pocos restos históricos que quedan, pues en su mayoría fueron arrasados. Por ejemplo, el área sureste de ocupación berona, hoy desaparecida, o una torre de planta circular en el morro». El historiador recomienda también que «la acrópolis o fortaleza podría formar parte de una construcción para exposición, a la par que fuera excavada en su totalidad».

En su opinión, el Monte Cantabria es un lugar sin parangón para promover un espacio de restauración, dadas sus inigualables vistas que muchos logroñeses de edad no han apreciado. «Es el lugar ideal para ofertar una cafetería y un restaurante con mirador y ceder la explotación a la iniciativa privada», dice. Y subraya el estado actual con una frase: «Nuestros antepasados habitaron el Monte Cantabria y nosotros le damos la espalda».

Pascual recuerda que en los últimos años se ha venido trabajando en cuantos restos aparecen en Logroño.«Estas excavaciones de urgencia son noticia, pero no observo a día de hoy su consolidación propiamente como patrimonio. Sin embargo, un ejemplo es la consolidación de la muralla, foso y puente de Revellín que son ahora la postal de la ciudad».

El historiador logroñés pregunta en voz alta qué desean los responsables municipales: «Hace años hubo oposición a desmontar los restos del castillo en la cabecera del puente de Piedra. Y aún no les he oído comprometerse a montar lo desmontado, aunque sea en el parque del Ebro, junto al lugar en el que estaba. Las piedras desmontadas llevan años esperando en Pradoviejo. Apelamos a la responsabilidad para que se reconstruya el castillo».

Los padres de Lucronium

Adecentar lo que arrasó una explotación, detallar un proyecto de ruinas, o un futuro 'carril-bici' son sugerencias de este experto, cuyas pasiones investigadores son el Monte Cantabria y Varea. «No debe olvidarse que Cantabria y Varea, castillo y ciudad, fueron los padres de Lucronium, hoy Logroño. Y un hijo no suele olvidarse de sus padres», explica.

En el pasado mes de agosto, el Gobierno municipal informó que el Plan General incorporará la creación de un catálogo de espacios protegidos de interés histórico y cultural, en el que estarán incluidos los yacimientos romanos de Varea y las ruinas del Monte Cantabria. Amigos de La Rioja batalla a su manera para que haya actuaciones.
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