«¿Ésta es la afición del Alavés!»

Alrededor de 1.500 aficionados albiazules se reunieron en la plaza de la Provincia para dar su apoyo al equipo y mostrar su disconformidad con la decisión adoptada por la Caja Vital

IÑIGO MIÑÓN
CONCENTRACIÓN. Los aficionados albiazules mostraron su rechazo a Piterman en la plaza de la Provincia. / NURIA GONZÁLEZ/
CONCENTRACIÓN. Los aficionados albiazules mostraron su rechazo a Piterman en la plaza de la Provincia. / NURIA GONZÁLEZ

De la plaza Reynoldik a la de la Provincia. De Dortmund a Vitoria. Del sueño europeo a la más ingrata de las realidades, la del futuro incierto y las ilusiones maltratadas. Entonces se celebraba el culmen de una historia octogenaria. Ahora se festeja un sentimiento. Alrededor de 1.500 personas lo exhibieron ayer con el mismo orgullo con que lo pasearon por tierras alemanas.

La plaza de la Provincia fue el escenario elegido, o el adoptado entre una oferta escasa, para la manifestación del alavesismo. Una protesta pacífica pero ruidosa que tuvo como dianas a Piterman y, fundamentalmente, a la Caja Vital y su presidente, Gregorio Rojo. Pero, por encima de todo, fervor albiazul. Mucho. «Aquí está, ésta es la afición del Alavés».

Fue uno de los numerosos gritos de guerra que atronaron en el foro vitoriano durante cerca de media hora. La concentración comenzó pasadas las ocho y cinco de la tarde, cuando los miembros de Alavés Gare se agruparon detrás de la ya popular pancarta de 'Dmitry kanpora', ésa que ha 'visto' todos los partidos en Cervantes y ha viajado con el equipo.

La masa, tímida, se fue agolpando detrás. Otros, ataviados con camisetas del 'Glorioso', enfrente. Y más, de todas las edades, a los lados. Incluidos varios empleados del club, como Edu Carrera, segundo entrenador, ex futbolistas como Javi Muro o deportistas populares como Gontzal Sanz. Así hasta formar un círculo de comunión albiazul que involucró hasta a los niños que se divertían en la plaza con el Festival de Juegos.

Gritos de ánimo al Alavés abrieron el fuego hasta ofrecer el repertorio habitual de Mendizorroza -«Alavés te quiero», «Aunque nunca subas a Primera, aunque bajes a Segunda B, nosotros seguiremos cantando Alavés...»- que culminó en un emotivo himno. Con ganas, bien alto y hasta el final. Como mandan los cánones de la General, que ayer volvió a 'botar'.

«De qué equipo es»

En medio, críticas hacia el máximo accionista -«Dmitry muérete»-, hacia el anterior gestor -«Antón pesetero»- y hacia la Caja Vital -«De qué equipo es», le espetaron, además de anunciar a gritos que iban a «cancelar sus cuentas»-. Éstas, personificadas en la figura de su presidente -«¿Rojo, demente, mira cuánta gente!»-.

El acto finalizó entre aplausos tras la lectura de un comunicado de las peñas. «La concentración es una respuesta a la decisión de la Vital de no ofrecer un préstamo a la futura directiva (...) cuando sí se lo dieron a Terra Mítica (Benidorm), que no es alavés. Y las instituciones, que no se rasguen las vestiduras, que no pedimos que compren, sino que apoyen a través de convenios como cualquier otra actividad cultural».

«No teníamos ni ganas de cantar, pero la gente te impulsa, es muy emocionante», señalaba al final Felipe Sáez de Urturi, de Alavés Gare, «muy contento por la respuesta de la afición».