«El club no va a desaparecer ni descender a Segunda B»

Tebas, abogado de Piterman, confía en la venta, cifra la deuda del Alavés en 23 millones y desdramatiza la situación de la entidad

IÑIGO MIÑÓN
Casar y De Lucas se abrazan a Yagüe tras consumarse la salvación. / BLANCA CASTILLO/
Casar y De Lucas se abrazan a Yagüe tras consumarse la salvación. / BLANCA CASTILLO

«El club no va a desaparecer, ni muchísimo menos, ni tampoco va a descender a Segunda División B». Con esta sentencia, Javier Tebas, abogado de Dmitry Piterman y del Alavés, quiso lanzar ayer un mensaje de tranquilidad a la inquieta parroquia albiazul. El letrado compareció al mediodía en la sala de prensa de Mendizorroza para salir al paso de la alarma generada en la afición sobre los últimos rumores que abocaban al club a la desaparición o a un destino indeseable.

Tebas mostró confianza en la venta, aseguró la supervivencia del Deportivo Alavés, pase lo que pase, y vino a desdramatizar los efectos de una probable Ley Concursal. Corren tiempos de incertidumbre e intentó arrojar algo de luz sobre un asunto enturbiado. Es su rol. Y lo cumplió con unos argumentos que, aunque no aportan soluciones, pueden contribuir a la serenidad. «El Alavés va a seguir vivo». Ése es, al fin y al cabo, el deseo de todos los aficionados.

El siguiente en la lista de preferencias es el demorado traspaso de poderes. «Sigue abierto y estoy convencido de que, de una forma u otra, la venta del 51% de las acciones por parte de Piterman está cerca», reflexionó Tebas.

El abogado del ucraniano dejó entrever que no es el único interesado, pero mostró plena confianza en el grupo de Fernando Ortiz de Zárate. «Creo que es el que debe adquirir el Deportivo Alavés, son los que pueden dar una extraordinaria garantía de futuro al club», advirtió.

Tranquilidad, esperanza... y mesura. Fue la tercera arista del discurso de Javier Tebas, que, de cara al futuro, quiso desdramatizar la hipótesis del proceso concursal. «No seríamos los primeros ni los últimos», afirmó el abogado, que recordó que Sporting, Málaga y Las Palmas sobreviven después de someterse a él y salir airosos. También quiso restar hierro, dentro de unos parámetros futbolísticos, a la deuda albiazul, que cifró en 23 millones. Y puso ejemplos: «El Valladolid ha estado en Segunda cuatro años con 39; el Sporting, con 50...», relató.