Ortiz de Zárate apura las opciones de compra con BBVA Caja Navarra y Santander

J. A. MARTÍNEZ VIGURI

La compraventa del Alavés sigue a la espera de que el grupo de empresarios que encabeza Fernando Ortiz de Zárate obtenga el crédito con el que, una vez adquiridas las más de 9.000 acciones de Dmitry Piterman, pueda hacer frente a los pagos más apremiantes de la deudora casa albiazul. Según ha podido confirmar este periódico, BBVA, Caja Navarra y Santander son las tres entidades bancarias con las que ahora negocian los inversores vitorianos después de que Caja Vital les denegara un préstamo de seis millones de euros al entender que no ofrecían «garantías suficientes» ante un hipotético descubierto en el pago de las cuotas mensuales. Las instalaciones de Ibaia e Izarra, activos del club, eran sus avales, pero desde la caja de ahorros alavesa se les reclamó patrimonio personal para cubrir el crédito en vista de la situación de máximo riesgo financiero que padece el Alavés, según los técnicos de la Vital.

Ortiz de Zárate y sus socios esperaban para ayer alguna de las tres respuestas a los nuevos frentes bancarios abiertos, pero finalmente la demora les obliga a confiar en que sea hoy cuando obtengan el visto bueno o el rechazo a su petición desde Caja Navarra, BBVA o Santander: la primera, una entidad en expansión en Vitoria, y los otros dos, bancos de ámbito mundial. Con moderado optimismo, los empresarios se aferran a una última esperanza crediticia. Necesitan liquidez para tapar los muchos agujeros de la gestión de Piterman después de tener garantizados los tres millones de euros que les demanda el ucraniano para la transmisión de su 51%.

Rebaja sin éxito

Ayer, Ortiz de Zárate habló largo y tendido por teléfono con Piterman en un intento infructuoso por convencerle de que rebajara su precio de salida. Aunque era consciente de las escasas posibilidades de éxito de su gestión, el industrial lo intentó, en vano a la postre. Una nueva reunión, esta vez con Javier Tebas en Santander, trató anoche de reconducir la negociación con el ucranio. La Ley Concursal amenaza a Piterman ante la opción de que un acreedor la pida y se intervenga el club.