Los partidos políticos rechazan que las instituciones den ayuda directa al Alavés

Los grupos dicen que los convenios son suficientes como vía de apoyo Sólo admiten la recalificación en Izarra si busca un «interés público»

APOYO. Ortiz de Zárate, en el inicio de su encuentro de ayer con representantes de las peñas y colectivos albiazules. / IOSU ONANDIA/
APOYO. Ortiz de Zárate, en el inicio de su encuentro de ayer con representantes de las peñas y colectivos albiazules. / IOSU ONANDIA

Los partidos políticos con representación en las Juntas Generales rechazaron de forma más o menos tajante pero unánime una intervención de las instituciones alavesas con dinero público para salvar la situación del Alavés. Cada uno con sus matices, PP, PSE-EE, PNV, EB y EA explicaron que las administraciones no pueden 'premiar' una mala gestión pasada con ayudas económicas directas. A una segunda pregunta de si se deberían recalificar los terrenos del colegio de Izarra para que sirvan de aval a un crédito para los posibles futuros compradores, los políticos también fueron firmes. Una recalificación de solares no se puede realizar en función de unos intereses particulares. Y en cualquier caso, explicaron, la decisión del cambio le compete al Ayuntamiento de Urkabustaiz.

Los partidos políticos distinguen, no obstante, entre entregar dinero directamente para salvar la entidad y que ésta reciba ayudas a su gestión por medio de los convenios ya existentes. Santiago Abascal, portavoz del Partido Popular en las Juntas Generales, señaló que Dmitry «Piterman y su equipo deben responder por la espantosa deuda que han generado» en el club. «Cargar a los alaveses con el coste del enriquecimiento que haya podido tener» el actual presidente «sería hacerle un favor a una persona que tiene una responsabilidad que podría alcanzar el ámbito penal». El socialista, Txarli Prieto, homólogo del anterior en el órgano legislativo alavés, incidió en la misma línea. «Las instituciones no deben soportar ni asumir la mala gestión de las actividades empresariales ni sus deudas» «Deben disponer siempre del control de su dinero, de su buen empleo y de su utilidad para la ciudadanía».

El PNV fue también rotundo al señalar que «estamos absolutamente en contra de pagar con el dinero de los alaveses las deudas generadas por el señor Piterman. La administración pública no puede sufragar una deuda privada». Asimismo, añadió que la «Diputación siempre ha apoyado al Alavés a través de convenios basados en la proyección de Álava, pero que tuvo que romper después de la imagen proyectada por el propio» ucraniano.

«Pelotazo urbanístico»

En la recalificación de los terrenos de Izarra, las opiniones abarcan un abanico más amplio; desde el absoluto rechado de EA a la idea de que la competencia corresponde al Ayuntamiento de Urkabustaiz. Sin embargo, en las respuestas de todos subyace la idea de que los intereses particulares no deben influir en una decisión que debe buscar el interés común. José Miguel Fernández, portavoz de Ezker Batua, dijo que una recalificación «no debe ser un instrumento financiero al servicio de un interés privado. Puede que el Ayuntamiento considere oportuno dar otro uso a esos terrenos, pero no desde un punto de vista particular». Mikel Mintegi expresó directamente que recalificar los terrenos del colegio de Izarra para que sirvan de aval ante una entidad bancaria con el fin de lograr un crédito es «ilegal». «Estaríamos potenciando un pelotazo urbanístico; sería una ofensa al ciudadano».

Por su parte, el diputado en funciones de Cultura, Juventud y Deportes, Federico Verástegui, afirmó ayer que si se malogra la venta del Alavés al grupo de empresarios locales «sería una mala noticia, una pena». Apreciaciones que no le impidieron añadir que las instituciones «ya se implican mucho con los convenios. Y prueba de que éstos son suficientes es que todos los gobiernos los han suscrito».