El Correo Digital
Miércoles, 22 octubre 2014
claros
Hoy 8 / 16 || Mañana 14 / 17 |
más información sobre el tiempo
Estás en: > > >
Berlusconi realizó «una enorme evasión fiscal» siendo primer ministro

En 1994 y de 2001 a 2006

Berlusconi realizó «una enorme evasión fiscal» siendo primer ministro

La condena del 'caso Mediaset' certifica que siguió dirigiendo sus empresas y su esquema de fraude mientras estaba en política

24.05.13 - 00:37 -
En Tuenti
CerrarEnvía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

* campos obligatorios
Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

* campos obligatorios

Silvio Berlusconi era primer ministro, en 1994 y de 2001 a 2006, y a la vez gestionaba «una enorme evasión fiscal», «de alcance excepcional», en el sistema de fraude montado en su imperio empresarial «de forma científica y sistemática». Porque pese a entrar en política seguía dirigiendo sus negocios, una obviedad que siempre ha negado y sólo ahora los tribunales italianos han puesto por escrito por primera vez. «Fue un sistema activo durante muchos años, paralelo a la gestión del grupo (...), proseguido no obstante los puestos públicos asumidos, y dirigido en posición de mando absoluto». Para ello mostró una «particular condición para delinquir». Está probado «oral y documentalmente» que infló costes en la compra de derechos televisivos de películas por valor de 368 millones de euros, aunque los plazos de prescripción sólo han dejado en pie el fraude de 2002 y 2003, un total de 7,3 millones.

Tan graves acusaciones, que para Berlusconi son «surrealistas» y para variar apenas tendrán repercusión en Italia por el momento, figuran en el texto de la condena del 'caso Mediaset', conocido ayer tras el anuncio de la pena el 8 de mayo. Fue de cuatro años de cárcel, reducidos a tres por uno de esos indultos que caen a veces en Italia. Pero la clave es que conlleva cinco años de inhabilitación en cargos públicos, la gran amenaza para el líder de la derecha italiana. Era el fallo de segunda instancia, que sólo será definitivo cuando se pronuncie el Tribunal Supremo, a inicios de 2014.

Es una fecha que puede marcar la caducidad del actual Gobierno, sostenido por Berlusconi. Si se ve en peligro no se va a quedar sentado esperando el fin de su carrera política. Antes derribaría el Ejecutivo para intentar ganar unas elecciones y desafiar la sentencia desde el poder, en un pulso entre la ley y el voto popular. Lo cierto es primero en los sondeos, ante la debacle del Partido Demócrata (PD), de centroizquierda. Es decir, el frágil Ejecutivo de derecha e izquierda de Enrico Letta, forzado por el fragmentado resultado electoral de febrero, puede no llegar a Navidad. En todo caso Italia se dirige a una grave crisis, una más, en caso de condena, pues la última palabra correspondería al Senado. Si no ha caído ya el Gobierno, debería aprobar la retirada del escaño de Berlusconi y la izquierda estaría ante la decisión de su vida: echarle e ir a las urnas o salvarle y traicionar a su historia y sus votantes.

Hasta la sentencia definitiva rige la presunción de inocencia del 'Il Cavaliere' y conviene esperar, porque en Italia todo puede darse la vuelta. Siempre se ha salvado, a menudo por algún truco legal, la prescripción del delito -en este caso es en junio de 2014 y con alguna treta podría conseguirlo- o la aplicación de atenuantes. Pero es la primera vez que Berlusconi es condenado también en segunda instancia y, precisamente, el tribunal le ha negado la concesión de atenuantes genéricas por ser «bien clara la imposibilidad, en relación con la objetiva gravedad del delito». Esta vez le pinta mal.

Los 190 folios de la sentencia no dicen nada nuevo, pero siempre es impactante recordarlo. Berlusconi ya dijo como primer ministro en 2004 que se sentía «moralmente autorizado» a engañar a Hacienda, porque los impuestos son muy altos. Igual que es conocido que su empresa ideó en los ochenta una red de 64 sociedades en paraísos fiscales para crear fondos ocultos en negro, usados luego, entre otras cosas, para financiar ilegalmente el partido socialista de Craxi o comprar jueces. Ya lo han probado los tribunales, aunque los casos se hayan quedado en nada.

'Il Cavaliere' se llevó ayer otro palo en el texto de un segundo fallo, el del Supremo que rechazó su petición de trasladar el proceso Mediaset y el de 'Ruby' de Milán a otra ciudad, pues consideraba que los jueces no eran imparciales. El Supremo reprocha que su solicitud parece sólo «inspirada por exigencias dilatorias», para retrasar el juicio, y cree «infamantes» sus acusaciones.

En Tuenti
pliega/despliegaLo más leído
pliega/despliegaLo más comentado
pliega/despliegaLo último de elcorreo.com
elcorreo.com

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.