El Correo Digital
Domingo, 20 abril 2014
cubierto
Hoy 7 / 13 || Mañana 6 / 16 |
más información sobre el tiempo
Estás en: > >
Iker Elua: «Lo occidental resulta exótico para los chinos»

VASCOS DE ALTOS VUELOS

Iker Elua: «Lo occidental resulta exótico para los chinos»

Marchó a EE UU en busca de una oportunidad laboral y la encontró hace menos de un año en el gigante asiático

05.05.13 - 00:59 -
En Tuenti
CerrarEnvía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

* campos obligatorios
Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

* campos obligatorios

Dicen que los de Bilbao nacen donde les da la gana. Una frase muy recurrente para Iker Elua, que nació en Idaho, pero con tan solo dos meses recaló en la capital vizcaína. Sus padres son vascos, pero hace años decidieron hacer las Américas. Se fueron por un tiempo, pero regresaron a Euskadi donde criaron a sus hijos. Elua desarrolló sus estudios en la Universidad de Deusto y se licenció en Derecho, pero tras dar tumbos por varios trabajos, decidió buscar nuevas oportunidades en el extranjero. En febrero de 2012 tomó rumbo a EE UU, un país que siente como su segunda casa. «Mis padres fueron de los vascos que emigraron. Luego volvieron a Euskadi, pero cada vez que ahorrábamos dinero íbamos a ver a mis aitites al otro lado del charco». Un vasco de altos vuelos generacional.

Cruzó el Atlántico con su pasaporte estadounidense y con la intención de hacer el examen para convertirse en diplomático, pero se quedó a las puertas del proceso de selección. Colgado en EE UU. Así que durante varios meses estuvo entre Colorado y Nueva York. En este periplo, no estuvo solo porque cuenta con muchos conocidos allí. De hecho, fue a través de una amiga de su madre que encontró su actual trabajo en China.

Los motivos que le llevaron a buscar trabajo en el gigante asiático son curiosos. «La hija de una amistad de mi madre nació ciega porque tenía el nervio óptico poco desarrollado. Pero gracias a la técnica avanzada de la empresa Beike en células madre, esta chica ha recuperado totalmente la vista y hace una vida normal. Así que su madre me animó a que echara el currículo en este empresa, ubicada en China, porque allí trabajan personas de muy distintas nacionalidades», explica. Mandó su solicitud de empleo en alemán, un detalle que sorprendió a la empresa al tratarse de un español. La entrevista se la hicieron por Skype y en inglés. Gustó su perfil y de inmediato hizo las maletas para mudarse a China.

Antes de llegar a Shénzhen, donde reside, hizo una parada en Nochevieja en Hong Kong. «Esta ciudad me parece maravillosa. Recuerda a Londres o Nueva York, por eso provoca un shock cruzar la frontera y entrar en la China comunista. Aquí la gente es muy simpática y acogedora, pero el choque cultural es muy grande», reconoce.

Este vasco lleva el afán aventurero grabado a fuego en el ADN y no deja de sorprender. Con veinte años se fue un verano a Irlanda para trabajar como profesor de inglés. De Erasmus estuvo un curso en Suecia, donde aprendió a hablar su idioma perfectamente. Y durante la carrera hizo unas prácticas de varios meses en Venezuela. Además, cada vez que ha podido -y sin necesidad de reunir mucho dinero- ha hecho escapadas por países dispares. Le impresionó sobre todo India, debido a la pobreza extrema en sus calles.

«Gestos y luego mandarín»

Y qué decir de su afición por los idiomas. Habla castellano, euskera, inglés, francés, italiano, sueco y desde hace unos meses aprende mandarín. Con este manejo de lenguas es más fácil dar la vuelta al mundo. Aún así, al aterrizar en la ciudad de Shénzhen -al sur de la provincia de Cantón- comprobó cómo ninguno de estos idiomas le servía de nada. «Al principio tuve que hacerlo todo por gestos y señas. Y, desde hace poco, me manejo en un mandarín muy básico», confiesa. En el trabajo lo tuvo más fácil, porque principalmente le cogieron por hablar español. Desempeña un cargo de relaciones internacionales y marketing en la compañía de biotecnología Beike, donde llegan pacientes de todas las nacionalidades, en busca de un tratamiento por medio de células madre, a la vanguardia en medicina regenerativa. «Es un trabajo muy gratificante, en el que trato a diario con historias personales muy fuertes». Él sobre todo atiende a personas de América Latina, pero demandan información de todos los países, como Japón, Australia o Francia.

No ha cumplido un año, y este vizcaíno está totalmente integrado. Se maneja a la perfección con los palillos y hasta se ha acostumbrado a beber agua caliente. Lo que peor lleva es la contaminación y determinados aspectos culturales a los que, confiesa, no se acostumbrará nunca. «Mi jefe es australiano y está casado con una china. Dice que aunque lleva 20 años, hay cosas que no puede asumir». Por ejemplo, en lo tocante a la comida este vasco es testigo de las diferencias que existen con los restaurantes chinos de Occidente. «Aquí te puedes encontrar en la carta platos cocinados con perro o gusanos de seda».

Asiáticos y occidentales también chocan a la hora de divertirse. Los chinos prefieren hacer uso de los cuartos de las discotecas para disfrutar del karaoke. Montan fiestas privadas y dan rienda suelta a sus cuerdas vocales. La vida no es cara en China, salvo en las ciudades más grandes. El alojamiento es lo que puede resultar más costoso. Y ni que decir tiene que comprar un piso representa un lujo para la mayoría de los chinos. Eso sí, en las zonas rurales casi te regalan las cosas.

Pero si un chino tiene un poder adquisitivo alto querrá tener un coche occidental, llevar a su hija a un colegio donde aprenda inglés e ir de compras a París. Y es que «lo occidental resulta exótico para los chinos». Aunque están orgullosos de su tradición milenaria, tienen interés y curiosidad por otras culturas. Por todo ello, Elua prolongará su estancia en Shénzhen al menos un tiempo, «aunque más adelante me gustaría mudarme a otro país». Con respecto a Euskadi lo ve menos factible. «Me da mucha pena no regresar porque echo de menos a mis amigos, pero mientras sigan así las cosas, no vuelvo».

En Tuenti
Iker Elua: «Lo occidental resulta exótico para los chinos»
«Hay aspectos de China que aún me sorprenden», reconoce Iker. /E.C.
Te ofrecemos todos los eventos de cada día: teatro, conciertos, exposiciones...
elcorreo.com

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.