El Gobierno vasco confía en abrir canales «fluidos y discretos» de comunicación con el Ejecutivo central para abordar diferentes aspectos relacionados con la política penitenciaria. Así lo afirmó ayer el secretario de Paz y Convivencia, Jonan Fernández.
El Ejecutivo de Vitoria reclamará, como ya lo ha hecho en reiteradas ocasiones, la transferencia de prisiones a Euskadi y el acercamiento de los presos.
Asimismo, propondrá una salida humanitaria para los reclusos enfermos y que se estudien los casos de aquellas personas que fueron encarceladas por su «actividad política». De igual modo, pondrá en valor los encuentros entre presos y víctimas de ETA.

