El Sindicato de Enfermería de Euskadi (Satse) elevó ayer a «unos 5.000» el número de interinos y eventuales que se quedarán sin trabajo en Osakidetza a consecuencia del aumento de la jornada laboral decretado por el Gobierno vasco para sus 70.000 empleados públicos en 22,5 horas anuales, además de la reducción a tres de los días de asuntos propios.
Satse calcula que la medida dejará en el paro a «entre 500 y 1.000 enfermeras y enfermeros», y a unos 5.000 trabajadores en el conjunto del sistema vasco de salud. La cifra duplica las estimaciones realizadas semanas atrás por otros sindicatos, que hablaban de entre 2.000 y 2.500 personas afectadas.
Por otro lado, CC OO confirmó que los empleados públicos llevarán a cabo movilizaciones contra la medida, si bien no se plantean una huelga general, como ELA y LAB.


