El Correo Digital
Jueves, 21 agosto 2014
nuboso
Hoy 12 / 20 || Mañana 15 / 17 |
más información sobre el tiempo
Estás en: > >
Balen López de Munain: «Italia es prisionera de su patrimonio»

VASCOS DE ALTOS VUELOS | Músico y profesor en Verona

Balen López de Munain: «Italia es prisionera de su patrimonio»

Emigró al país transalpino hace tres décadas en busca de oportunidades y ha acabado echando raíces

24.02.13 - 01:01 -
En Tuenti
CerrarEnvía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

* campos obligatorios
Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

* campos obligatorios

Con la música a otra parte. Concretamente a 'la casa de Julieta', o lo que es lo mismo a Verona. Balen López de Munain, como Romeo, ha luchado siempre por su amor, pero en su caso hacia la música. Hace más de tres décadas que este bilbaíno abandonó su ciudad natal para viajar por el mundo acompañado de su guitarra. El país que le acogió y se convirtió en su hogar, al igual que le ocurrió a otros tantos músicos, fue Italia. La curiosidad por el arte y la emergencia de la música étnica en los años 80 y 90 colocó al estado transalpino en un hervidero de artistas. Este vizcaíno ha tocado en los más prestigiosos teatros y festivales y publicó dos discos: 'Laberintoa' y 'Lotuneak'. Su proyecto artístico le ha llevado a reinterpretar y adaptar la música tradicional vasca para divulgarla más allá del País Vasco.
Nunca se le pasó por la cabeza que acabaría viviendo en el extranjero. Inició sus estudios de guitarra con el maestro Francisco Santibáñez, y en 1983 obtuvo el título de profesor de guitarra por el Conservatorio Juan Crisóstomo de Arriaga de Bilbao. Durante un tiempo combinó la actividad concertística con la didáctica. Pero a partir de 1986 comienza a hacer numerosas giras. Irlanda, Suiza y, por supuesto, Italia. «Estuve varios años con idas y venidas. Trabajaba más en Italia que en Bilbao. Así que me mudé definitivamente. Primero, viví en Florencia y una temporada corta en Milán. Ya en 1991 me vine a Verona, donde conocí a mi actual mujer, Francesca».
Sigue actuando en conciertos, pero no con la misma actividad que hace diez años. Su trabajo lo ha centrado en la enseñanza. «En Italia se da la posibilidad a los alumnos de iniciarse en un instrumento en Secundaria. Durante años se les garantiza una educación musical», explica López de Munain. Atrás queda ese periodo en el que, como buen artista, iba de un lado para otro. «Vine aquí en los 80 porque había una gran actividad cultural. Había mucho movimiento de 'world music'». Por aquella época, le enganchó la gran diferencia que había con respecto a España en lo que refiere a las oportunidades para músicos. Eso sí, su intención nunca fue quedarse.
Hasta 1990 vivió sin residencia fija. Y empezó a ser consciente de que a Bilbao sólo regresaba de vacaciones. Que la mayor parte de los proyectos nacían en Italia. Con tanto viaje, a principio todo le parecía novedoso. Pero al asentarse se dio cuenta del cambio cultural que estaba sufriendo. «Tuve que adquirir un compromiso y estabilizar mi situación laboral por la familia». La principal distinción la encontró en la forma de disfrutar del tiempo libre. «Los italianos son más sosegados. Se van a un bar y pasan toda la tarde. No hay tanto movimiento por las calles».
El idioma no fue problema. «Enseguida entras en él», incide. La barrera lingüística no tuvo que lidiarla, pero sí soportar los largos inviernos. Al destacar los pros de vivir en Verona, este vasco tiene claro que lo que más llama su atención es «la curiosidad y facilidad que tienen los italianos hacia la música». «Aquí puedes encontrar un montón de músicos formados en todos los palos». A esto se suma la gran cantidad de festivales que se llevan a cabo en Italia. «No solo en las grandes ciudades, también en las pequeñas como Verona (200.000 habitantes)».
«Por delante en lo cultural»
Echando la vista atrás, López de Munain aún recuerda la calidad de los músicos a finales de los 80 y 90. Algo muy enriquecedor para él. «En Verona había hasta cinco locales en los que se podía tocar casi todas las noches. Y me sigue enganchando la vitalidad y el entusiasmo que se tiene hacia este arte. Te puedes encontrar a italianos que tocan blues y música portuguesa con una naturalidad asombrosa». Lo que a él le hizo quedarse en Italia fue la seguridad que allí podía vivir de la música y sacar adelante sus proyectos. «El italiano tiene una preparación musical que supera nuestra media. Van por delante en el ámbito cultural».
La visión de los italianos hacia los españoles, sin embargo, es muy positiva. Les gusta el estilo de vida español, aunque son conscientes del batacazo que ha sufrido el país. Ellos, en cambio, entraron en recesión económica hace ocho años. Pero ha sido como un goteo. «Se escondía la situación, a pesar de que los sueldos llevan congelados desde hace años», advierte este vasco. No es su único problema. El anclaje en el pasado también les pasa factura. «Italia es prisionera del patrimonio artístico y cultural, que les paraliza seguir hacia delante». De hecho, llevan una década queriendo poner en marcha un tranvía que nunca llega, porque tendría que pasar por una vía emblemática.
Pese a las pegas que pueda ofrecer el país que le acoge desde hace tres décadas, López de Munain no se plantea regresar a Euskadi porque no encuentra un motivo para hacerlo. «Mi vida está en Verona. Hace años pensaba en volver, pero me he adaptado y he buscado mi vida aquí junto a mi mujer y mi hijo Xabier de 19 años». Sus raíces siguen más vivas que nunca, ya que su hijo sigue sus pasos como músico. Eso sí con doble nacionalidad.

En Tuenti
Balen López de Munain: «Italia es prisionera de su patrimonio»
López de Munain ha publicado dos discos en Italia. /E. C.
Te ofrecemos todos los eventos de cada día: teatro, conciertos, exposiciones...
elcorreo.com

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.