La consejera de Seguridad del Gobierno vasco, Estefanía Beltrán de Heredia, decidió a última hora del martes rebajar de 1 a 0 el nivel de alerta por lluvias tras estudiar la situación del temporal en una Junta de crisis que comenzó a las 18:00 horas.
Según explicaron fuentes del departamento, la decisión fue tomada a consecuencia de que los niveles de los ríos y la previsión meteorológica evolucionaron favorablemente. No obstante, se mantiene el nivel de seguimiento de la situación, especialmente en lo que respecta a la cuenca del Zadorra, debido al riesgo de que se produzca un rápido deshielo.
En cuanto a las predicciones meteorológicas, el único aviso activo es el correspondiente a precipitación acumulada en 24 horas, ya que existe la posibilidad de que en algunos puntos de la vertiente cantábrica se acumulen del orden de 60 litros por metro cuadrado. Por este motivo, el Departamento de Seguridad advirtió que seguirá vigilando los cauces de los ríos de la Comunidad Autónoma Vasca.
La decisión de rebajar el nivel de alerta llegó después de que la Diputación Foral de Bizkaia valorara que "lo peor ya había pasado" en cuanto a la situación de los ríos del territorio, algunos de los cuales se habían desbordado durante la mañana debido a las fuertes lluvias. Así lo explicó el portavoz de la Diputación vizcaína, Unai Rementeria, al informar en rueda de prensa de la actividad desplegada por los servicios forales para hacer frente a la alerta de inundaciones, que poco a poco iban replegándose según advertían desde el Departamento vasco de Interior.
Fuentes de la Ertzaintza reconocieron a media tarde del martes que en Bizkaia comenzaron a vivirse horas de moderada calma una vez superada la pleamar, que estaba prevista para las 18 horas. Diversos puntos fueron reabiertos al tráfico en Sondika, Erandio y Barakaldo, y la situación del Cadagua también mejoró considerablemente.
Etxebarri fue uno de los pocos municipios vizcaínos que sufrieron incidencias a lo largo de la tarde del martes. Al parecer, un desprendimiento de ladera a las 14:50 horas en la salida de la localidad en sentido a Bilbao -junto al polígono Lezama Leguizamón y la gasolinera- causó daños en un poste del tendido eléctrico, lo que dejó sin luz durante una hora a parte de Etxebarri y el barrio de San Antonio. Asimismo, otro desprendimiento en el barrio Los Martires de Azkoitia provocó el corte de la GI-3172 y dejó incomunicados a decenas de caseríos.
Una mañana cargada de incidentes
En la mañana del martes las lluvias sí ocasionaron grandes problemas en los diferentes municipios vizcaínos. Los estragos de las precipitaciones afectaron a localidades como Loiu, donde se tuvo que mantener vacío el centro ocupacional de Aspace, lugar donde cada día acuden 40 menores con discapacidades, al fallar el suministro eléctrico. Todos ellos fueron trasladados por el área Social de la DYA hasta sus hogares al comprobarse que había problemas en las instalaciones.
En Galdakao, las consecuencias del temporal también obligaron a actuar a la DYA, que evacuó a un matrimonio de ancianos de su hogar, situado en un bajo. El hombre, tetrapléjico de 95 años, y su esposa, de 92, tuvieron que ser sacados de su domicilio en el número 10 de la calle Txomin Egileor debido a la crecida que amenazaba con dejarles aislados y con la casa inundada. Dos ambulancias se acercaron al lugar y ambos fueron trasladados en una de ellas a casa de un familiar "debido a su avanzada edad y también al lógico susto", afirmaron portavoces de la DYA.
La crecida del Asua causó también diversas contingencias en la propia Asua y en Sondika, donde una empresa quedó anegada. Alonsotegi y Güeñes sufrieron la acometida del Cadagua y el Goiri sobrepasó su caudal entre Maruri y Gatika. En este punto, según fuentes de la Ertzaintza, las carreteras BI-2120 y la BI-634 permanecieron totalmente cortadas debido a problemas en distintos puntos del trazado. Otro de los protagonistas habituales en estas jornadas, el Gobela, permaneció bajo estrecha vigilancia para evitar males mayores. Y en Bilbao la situación volvió a la normalidad tras desbordarse la ría a primera hora de la mañana coincidiendo con la pleamar.
En cuanto al tráfico, Ondarroa vio cómo quedaba cortada su salida hacia Lekeitio por un desprendimiento de tierra y se formaban balsas de agua en la recta de Ugarte en la A-8. Además, un carril en la N-636 en Erletxes estuvo cortado por este mismo motivo. El Departamento de Seguridad extremó además la precaución en la BI-2238 a la altura de Gernika por un desprendimiento.
No son estos sin embargo los únicos puntos donde se registraron incidencias. Los trabajadores del Parque Tecnológico de Zamudio no pudieron acceder a sus puestos de trabajo por las fuertes precipitaciones. Y Vitoria registró una capa de nieve de varios centímetrosque causó importantes dificultades para circular por una ciudad prácticamente paralizada.
En Gipuzkoa, el principal problema fue la nieve. Mondragon Unibertsitatea informó de que tanto su facultad de Empresariales (situada en Oñati) como la de Humanidades y Ciencias de la Educación (en Eskoriatza y Aretxabaleta) permanecerían cerradas. Sin embargo, la facultad de Empresariales en Irún y la Escuela Politécnica Superior estuvieron abiertas tanto a la mañana como a la tarde.



