El juicio por la 'Operación Puerto' ha trasladado imágenes que parecían exclusivas del ciclismo a un vestuario de fútbol. Tras aparecer las siglas 'RSOC' en los papeles del médico Eufemiano Fuentes, principal acusado en este proceso, el expresidente realista Iñaki Badiola recuperó una vieja denuncia y recordó que entre 2001 y 2008 la entidad guipuzcoana destinó dinero negro a adquirir fármacos en la red de dopaje tejida por Fuentes. Los jugadores niegan haber realizado prácticas ilegales. Aunque ayer, desde Holanda, se escuchó a Sander Westerveld, exportero de la Real (2002-04), montar otro fuego mientras quería apagarlo. «Algunos compañeros recibían inyecciones intravenosas antes y después de los partidos, pero no era nada raro, no era dopaje», declaró en la revista holandesa 'Voetbal International'. Jeringuillas en el vestuario.
«No tomábamos sustancias ilegales», insistió. La Real jugaba entonces tres competiciones. Tenía que recuperarse de los esfuerzos. Para eso, supone Westerveld, eran los sueros que les inyectaban. Luego, en la Cadena Cope, el meta holandés repitió su relato: «No pongo la mano en el fuego por nadie, y menos viendo lo que ha pasado con Lance Armstrong... Pero yo no he visto nada de lo que Badiola dice. Yo no tomé nada ilegal o que yo creyera que era ilegal». Ponía el brazo y confiaba en los médicos.
«Sólo tomaba cafeína»
En ese recuerdo, a Westerveld se le coló una pastilla. «En mi carrera lo único que he tomado ha sido cafeína». Fue portero de la Real en las temporadas 2002-03 y 2003-04. La cafeína fue considerada una sustancia dopante hasta el 1 de enero de 2004, cuando la Agencia Mundial Antidopaje unificó las normativas y dio una lista única y de obligado cumplimiento que permitía el consumo de cafeína.
Westerveld defiende al equipo de la Real que terminó segundo, tras el Real Madrid, en la Liga 2002-03: «Hicimos eso con fútbol de calidad técnica y táctica. No con fútbol de pelea ni haciendo noventa minutos a todo gas». Valery Karpin, que coincidió con el meta holandés, negó cualquier relación con el dopaje. Igual que Xabi Prieto, actual capitán. Y lo mismo dice Diego Rivas, que llegó más tarde al equipo: «Confío en todos los que estábamos allí. No tomábamos sustancias ilegales. Bueno, algún vino que otro, pero nada más». Una dosis de humor en una asunto que compromete la imagen de la Real Sociedad.
En otro papel de Eufemiano Fuentes datado en 2002 se lee la anotación 'Cuentas Asti', junto a un supuesto pago por medicinas. José Luis Astiazarán, actual presidente de la Liga de Fútbol Profesional, era entonces presidente de la Real. Las cantidad supuestamente abonada por 'RSOC' a Fuentes, algo más de 40.000 euros, coincide casi con exactitud, según Badiola, con el pago por medicamentos que el conjunto donostiarra hizo esa temporada al médico canario.
Fuentes no ha dicho nunca que fuera médico de la Real. Ni que su anotación 'Asti' sea Astiazarán. El abanico de clientes del ginecólogo canario no tiene fin: atletismo, ciclismo, boxeo, fútbol... y remo. Durante la 'Operación Galgo', otra acción de la Guardia Civil contra el dopaje, se investigó la supuesta relación entre Fuentes y sus colaboradores con clubes de remo, incluido Astillero. ¿Quién es 'Asti'? ¿Astiazaran o Astillero? Los responsables de la trainera cántabra negaron en su día la relación con Fuentes. Sí fue médico del club Alfredo Córdova, implicado al principio en la 'Operación Puerto' y liberado después. En las anotaciones de Fuentes, además de RSOC y 'Asti' también figuran 'Alfredo' y 'Milan'. El conjunto italiano ya ha dicho que nada tiene que ver con este lío creciente.