Raquel Soto, la exdirectora del centro, ha demandado a Vázquez por despido improcedente. Según su versión, la echó para colocar a su novio (al de él) en su puesto de trabajo.
Además, Soto -quien ha explicado que posee el 40% del negocio y Vázquez el 60% restante- ha querido contraatacar registrando la marca El Liceo de la Voz. Por su parte, el abogado del presentador argumenta que la exdirectora fue despedida porque «las pretensiones económicas de Raquel no nos favorecían». Asegura que su salida no responde a otro motivo.


