Mas abre la puerta a una consulta descafeinada, sin efectos jurídicos

Este discurso choca con su posición tras la manifestación de la Diada y durante la campaña electoral

CRISTIAN REINOBARCELONA.
Mas, durante la entrevista que concedió ayer al periodista Manel Fuentes en Catalunya Rádio. /Efe/
Mas, durante la entrevista que concedió ayer al periodista Manel Fuentes en Catalunya Rádio. /Efe

Consciente de las dificultades jurídicas, y sobre todo políticas, que encontrará en el camino hacia la consulta sobre la autodeterminación, Artur Mas intentó ayer ir mentalizando a los suyos de que el proyecto que ha emprendido puede que no salga como los soberanistas desean. «Ahora no es nada evidente que podamos llegar a hacer la consulta. Hemos de trabajar para poder hacerla», dijo el presidente de la Generalitat. Un discurso que dista mucho del que mantuvo tras la manifestación de la Diada y durante la campaña electoral, cuando afirmaba que la convocatoria tendría lugar «sí o sí».

Todo apunta a que la cita con las urnas prevista para 2014 no tendrá nada que ver con un referéndum vinculante, cuyo resultado sitúe a Cataluña al borde de la independencia. «Encontraremos una vía para dar un marco de legalidad a la consulta. Pero no es lo mismo hacer un referéndum dentro del Estado y con vinculación jurídica que hacer una consulta, organizada por las instituciones catalanas, sin vinculación jurídica», afirmó Mas en Catalunya Rádio. En cualquier caso, la votación tendría a su juicio un «gran valor». No jurídico, pero sí político porque mediría el grado de apoyo a la autodeterminación. El referéndum, además, podría retrasarse más allá de 2014, según dejó entrever.

El presidente catalán pidió a Rajoy que, «si no está de acuerdo con lo que pasa con Cataluña, siéntese y como Estado español haga un ofrecimiento a Cataluña, pero nosotros, mientras tanto, debemos continuar nuestro camino porque si no lo hacemos, nos iremos diluyendo».

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