Carlos Sainz sigue en forma. El piloto español (Buggy) se apuntó la primera etapa del Rally Dakar en la modalidad de coches, que se celebró ayer en Lima, donde obtuvo ocho segundos de ventaja sobre el argentino Lucio Álvarez (Toyota). El bicampeón del mundo de rallies se colocó en lo más alto de la tabla tras finalizar los 13 kilómetros de especial con un tiempo de 7:40, imponiéndose a su compañero de equipo Nasser Al-Attiyah, que llegó a diez segundos, así como a Stéphane Peterhansel, el gran favorito, y a Giniel de Villiers, a 34 y 35 segundos, respectivamente. En motos, el piloto chileno Francisco 'Chaleco' López (KTM) ganó con sólo un segundo de ventaja sobre el holandés Frans Verhoeven (Yamaha), mientras que el actual campeón, el francés Cyril Despres (KTM), fue quinto a trece segundos del ganador.
La caravana del Dakar partió de Lima hacia el sur con 250 kilómetros de enlace y un pequeño tramo cronometrado al llegar a Pisco, de 13 kilómetros, que 'Chaleco' López cubrió en siete minutos y 51 segundos. Su compatriota Pablo Quintanilla (Honda) fue tercero y el español Joan Barreda (Husqvarna) fue décimo a 29 segundos de 'Chaleco'. Jordi Viladoms (Husqvarna) quedó en la posición 23 y su compatriota Gerard Farrés (Honda) en la 32.
El Dakar no parece sufrir la crisis financiera internacional pese a los altos costes para pilotos y equipos. Según Etienne Lavigne, el director de la prueba, este aumento en la participación es «único en el mundo del deporte, teniendo en cuenta la crisis económico-financiera mundial». Doble competición de carácter profesional y aficionado, los participantes de segunda categoría (dos tercios del total de competidores) y en particular los motociclistas son el 'proletariado' del rally. Ellos mantienen vivo el sueño de todo el mundo y a menudo deben desangrarse económicamente para llegar a la línea de partida.
Para los pilotos de dos ruedas, que además deben asegurarse la asistencia durante la prueba, el coste de la inscripción es de 19.300 dólares (unos 15.000 euros), al tiempo que un motor adaptado para la carrera puede costar 30.000 dólares. La asistencia técnica y mecánica les puede costar entre 25.000 y 40.000 dólares adicionales, muchas veces solventados con los patrocinadores que puedan conseguir.
Pasar de las dos a las cuatro ruedas equivale como mínimo a duplicar el presupuesto. La inscripción supera los 30.000 dólares por cada vehículo, incluyendo piloto y copiloto. Pero es en los motores donde se nota la diferencia, ya que se alcanzan sumas astronómicas para los impulsores más sofisticados y de mejor rendimiento.