El juez del 'caso Nóos' se prepara para acusar a Iñaki Urdangarin de un nuevo delito, fraude a la Seguridad Social. El titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Palma, José Castro, ha citado a declarar en la pieza 25 del sumario Palma Arena, por ahora como testigo, a Jan Gui Urdangarin, sobrino del duque. Este interrogatorio, que tendrá lugar el 16 de enero, es clave para afianzar la nueva imputación, que se sumaría a los cargos ya oficiales de malversación, fraude a la administración, falsedad documental y prevaricación.
Según varios testigos, el sobrino era la persona en la que el yerno del Rey y su exsocio Diego Torres delegaron la contratación simulada de falsos trabajadores para el entramado Nóos. El pasado 16 de octubre, la Fiscalía Anticorrupción y la acusación de Manos Limpias reclamaron su interrogatorio después de que una testigo asegurara que fue Jan Gui Urdangarin quien le dio de alta como encuestadora en empresas de la red, aunque jamás realizó ese ni ningún otro trabajo.
La Unidad contra la Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) sostiene que el sobrino del duque contrató a no menos de una decena de trabajadores, muchos de ellos amigos y familiares de los dos socios, a los que pagaban sueldos de entre 400 y 600 euros por no hacer nada, solo firmar su alta como trabajadores del entramado. Jan Gui Urdangarin y sus hermanos Lucas y Lucía fueron empleados de Aizoon, la inmobiliaria coparticipada por el duque de Palma y la infanta Cristina que supuestamente se usó para desviar dinero público.
«Imposición»
El 16 de enero ha sido citada también, entre otros testigos, Dulce Linares, la que fuera jefa de gabinete de Jaume Matas en 2005 y 2006, cuando el Gobierno balear firmó los dos convenios para la celebración del Illes Baleares Fórum y los acuerdos para el seguimiento del equipo ciclista con el nombre del archipiélago, que supusieron en conjunto ingresos por cerca de 2,2 millones de euros para Nóos. Linares, una suerte de 'garganta profunda' de Anticorrupción y la UDEF en el tema de los 'pelotazos' del duque en el archipiélago, ya ha asegurado que fue Urdangarin quien «impuso» al Gobierno balear el precio del primer fórum y que la segunda convención se pagó sin rechistar por orden directa del propio Matas porque el yerno del Rey seguía vinculado al instituto, pese a que nominalmente lo había dejado por orden de la Zarzuela.
El testimonio de Dulce Linares ha servido básicamente para reconstruir cómo usó Urdangarin su posición como miembro de la Familia Real y su amistad con Pepote Ballester, entonces director general de Deportes del Govern, para llegar en la primavera de 2005 hasta Matas en una reunión informal en el Consulat de la Mar. En dicho encuentro, el exjefe del Ejecutivo balear dio luz verde para financiar los proyectos del duque sin concurso público alguno y tan siquiera sin preguntar el precio de esas convenciones.