La Ertzaintza prosigue la búsqueda del agresor de la vigilante en Sestao

I. ALONSOBILBAO.

Continúa la búsqueda del hombre que el pasado viernes por la mañana agredió sexualmente y propinó una brutal paliza con golpes en la cara a una mujer que acudía a trabajar andando desde Barakaldo a una zona de centros comerciales ubicada en las afueras de Sestao. La víctima, vigilante de seguridad en uno de estos supermercados, logró evitar la violación por la fuerte resistencia que opuso. Las asociaciones de mujeres han puesto el grito en el cielo tras el incidente y vuelven a reclamar a las autoridades «implicación» para terminar con los puntos negros que atenazan a muchas de ellas en las zonas de tránsito de la Margen Izquierda.

La Ertzaintza, mientras tanto, sigue tras la pista de un varón «de origen supuestamente latinoamericano», cuya ropa debió de quedar inundada de barro tras forcejear y machacar a la mujer al no poder consumar la violación. La víctima, natural de Bilbao y residente en Barakaldo, fue dada de alta el mismo día tras ser trasladada en una UVI móvil a Cruces para practicarle una cura de urgencia. En el lugar de los hechos, la Policía científica recogió pruebas para intentar dar con el paradero del agresor, que consiguió darse a la fuga por la zona de Aparcabisa.

El caso ha colmado la paciencia de las asociaciones de mujeres de la Margen Izquierda, que consideran que, a pesar de sus recientes manifestaciones contra la inseguridad que existe en muchos puntos de Barakaldo, Sestao, Portugalete y Santurtzi, «las autoridades no abordan con seriedad el problema».

Críticas a las autoridades

La responsable del Centro Asesor de la Mujer Argitan de Barakaldo se mostró ayer «defraudada» con el Ayuntamiento de la localidad fabril, que, a diferencia de Sestao, «ni siquiera convocó una concentración de repulsa» por los hechos. «Esta pobre mujer salió de su casa en Barakaldo para ir a trabajar y los gobernantes, en vez de solidarizarse con su desgracia, se pasan la pelota de unos a otros». Aunque el ataque se produjo ya en la calle Gabriel Celaya de Sestao, una zona despoblada, lo cierto es que la víctima fue seguida por su agresor desde el hospital de San Eloy. Sin embargo, el Consistorio dirigido por Tontxu Rodríguez sostiene que «no es vecina del municipio».

Al margen de la polémica, tanto Argitan como la asociación sestaotarra Neba-Neba volvieron a recordar que se debe aplicar una política de prevención más seria y «poner medios» para que las mujeres puedan «circular con seguridad por las calles». Entre las medidas que plantean, fomentar los medios de transporte que eviten desplazamientos por lugares sin comercio, seguir denunciando los puntos negros y pensar el modelo de ciudad «desde una perspectiva más de género».

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