El torneo de Abu Dabi sirvió como aperitivo perfecto para el inicio de la temporada tenística de 2013. No por su intensidad ni por lo que había en juego, pero sí por los momentos estelares que dejó sobre todo la final entre Almagro y Djokovic, resuelta por el serbio en tres sets (6-7 (4), 6-3 y 6-4), con más sudor de lo esperado por el rendimiento del murciano, a la altura del papel que se le presentó: sustituir a Rafael Nadal.
El número uno del mundo volvió a destapar sobre la pista todos sus recursos, tanto tenísticos como humorísticos. El de Belgrado no se cansó de bromear con Almagro e, incluso, con un juez de línea, al que le 'enseñó' cómo cantar las bolas que se van fuera. Reconoció también los golpes del español, inspirado sobre todo en su brillante revés, y que rozó por momentos un nivel de primera clase ante el campeón balcánico, insaciable ya antes de que hoy comience el baile tenístico mundial.
Djokovic, de hecho, partió en cuestión de horas hacia Perth (Australia) para disputar junto a Ana Ivanovic la Copa Hopman. A pesar de que la temporada estaba aún por comenzar de forma oficial en el ámbito individual, el balcánico ya se encuentra en plena vorágine de competición, con la vista puesta en el Open de Australia, el primer Grand Slam del año. Pero en medio de un encuentro por instantes distendido, Almagro le sorprendió en más de una ocasión con golpes magistrales, que le sirvieron para romper una estadística que pesaba como una losa en su conciencia: nunca había arrebatado un set al número uno del mundo en el circuito ATP.
Sí lo hizo en el challenger de Manerbio, Italia, hace ya más de ocho años. Desde entonces, sin embargo, Djokovic salió victorioso en los tres enfrentamientos que protagonizaron hasta ayer. A diferencia del serbio, que se llevó rumbo a Perth un cheque de 250.000 dólares -unos 190.000 euros- de la capital de Emiratos Árabes Unidos, Almagro regresará a España para festejar la Nochevieja y el Año Nuevo en su tierra.
Puro espectáculo
Entre risas, con momentos hilarantes entre ambos jugadores, bailes de 'Nole' y golpes espectaculares por parte de uno y otro, el serbio tomó el mando del encuentro para dominar el segundo set. Aunque Almagro tuvo su oportunidad en el tercero con dos puntos de rotura para marcar el 4-2, fue Djokovic quien consiguió la definitiva en el décimo juego, para hacerse con la victoria. «Jugué un gran partido en la semifinal, mucho mejor que hoy -por ayer-, pero Djokovic es el número uno del mundo», dijo Almagro.
Al murciano le tocó cubrir el puesto del mejor tenista español de la historia, al que un virus estomacal le mantendrá apartado de las pistas tras superar sus problemas de rodilla. No llegará a tiempo el de Manacor a Doha ni al Open de Australia, el torneo más esperado desde que finalizara la temporada de 2012, algo que, para Toni Nadal, preparador del balear, «no es ningún drama». El tenista avanzó tras su anuncio de renuncia a Australia que su regreso será como tarde en Acapulco, aunque deslizó que podría adelantarse a algún torneo sudamericano de tierra batida, una superficie mucho menos sufrida para su rodilla.