El Correo Digital
Martes, 30 septiembre 2014
nuboso
Hoy 15 / 20 || Mañana 15 / 23 |
más información sobre el tiempo
Estás en: > >
Olentzero llena de magia el botxo

cabalgata en la víspera de nochebuena

Olentzero llena de magia el botxo

Miles de personas se congregan en el centro de Bilbao para dar la bienvenida al entrañable carbonero

24.12.12 - 02:17 -
En Tuenti
CerrarEnvía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

* campos obligatorios
Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

* campos obligatorios
La magia de Olentzero invadió un año más las calles de Bilbao. La Navidad está a la vuelta de la esquina y los más pequeños ya están inquietos pensando en los regalos que el viejo carbonero les dejará en sus casas la próxima madrugada. Ya ha arrancado la cuenta atrás. La emoción está a flor de piel y por eso, miles de niños se congregaron ayer en el tradicional desfile navideño del mágico personaje y su séquito para cerciorarse de que ya está en el botxo y que repartirá con exquisita puntualidad todas las peticiones recibidas.
El centro de la capital vizcaína estuvo de bote en bote. Las buenas condiciones meteorológicas, con unas temperaturas primaverales e impropias de estas fechas -22 grados a las siete de la tarde-, y la coincidencia en jornada festiva animaron a los más pequeños y a sus padres, y abuelos en muchos casos, a acudir en masa a la cita con el gran repartidor de deseos. Fueron pocos los que se quedaron en casa. Nadie se quería perder su llegada a la villa. La comitiva partió de la plaza Moyua pasadas las siete menos cuarto, rodeada de una gran multitud. Pocos minutos antes, Olentzero había hecho su aparición estelar ataviado con sus indispensables cencerros a la espalda y acompañado, como no podía ser de otra forma, de sus fieles discípulos, los galtzagorris y su mujer, Mari Domingi, también muy aclamada.
Allí, puntuales como un clavo, aguardaban impacientes centenares de pequeños. «¡De lo nervioso que estaba, ¡ni ha dormido la siesta!», comentaba Iñaki Fernández, que sostenía a su hijo Iker en brazos para ganar un poco de visión entre tanta algarabía. Con los ojos bien abiertos y en primera fila también estaban las primas Paula y Amaia Eguiluz, que no dudaban en pedir ya los primeros caramelos de la tarde. «¡Pero si vais a tener de sobra!», les espetaba su amama para que se tranquilizaran. «¡Es que no nos queremos quedar sin ellos!», rechistaban las nietas.
Desparpajo e Ilusión
Así, y entre gritos de júbilo y montado a lomos de su 'pottoka' de madera, el entrañable personaje recorrió la Gran Vía para llegar hasta la Plaza Circular. Allí, le esperaba agolpada otra muchedumbre que con desparpajo e ilusión no se cansaba de jalear su nombre y entonar su famosa canción. Había fuerzas para rato. «¡Ahí viene Olentzero! ¡Le veo ya!», anunciaba entusiasmada Ohiane García, de 7 años, que disfrutó de la fiesta en compañía de sus primas Uxue y Laura. Las tres enloquecieron cuando la cabalgata pasó por delante de ellas. «¡Olentzero, mira aquí! ¡Mira aquí!», decía una de ellas, provocando las carcajadas de sus familiares.
El desfile estuvo lleno de luz y color. Fue una fiesta en toda regla. Los galtzagorris fueron los encargados de dar colorido y movimiento a todo el desfile con sus divertidos bailes, que iluminaron con bengalas y surtidores de titanio todo el recorrido. Al enfilar la calle Navarra, el cortejo se encontró con más chiquillos a su paso. La mayoría afirmaba haberse portado bien este año. «Mis aitas no me han castigado ni una vez. Eso es que he sido bueno», argumentaba Ekaitz Landaburu delante de su madre, que reconocía lo dicho por su hijo de 8 años, y, por tanto, contaba con posibilidades de tener su ansiada bicicleta. «Es que ya sé andar sin las rueditas», aseguraba el pequeño.
Algunos padres, sin embargo, sí admitían haber regañado a sus críos y el mal comportamiento vaticinaba pocos juguetes debajo del árbol de Navidad. «Le digo que le va a traer carbón porque es muy traviesa, pero luego no es verdad...», explicaba Sandra Retuerto, que había llegado a la kalejira desde Basauri. Unos metros más adelante, al filo del puente de El Arenal, Laura Zubizarreta y Marta García animaban a su grupo de pequeños espectadores a entonar la popular melodía en honor al carbonero. «La chapurrean un poco. Es que son pequeñitos aún», subrayaba la mujer, que acudió al desfile con su hija Naia, a punto de cumplir tres años. «Aún no se da cuenta, pero hay que ir enseñándole quién es Olentzero», añadía convencida.
Tras casi una hora de recorrido, el colofón a una jornada inolvidable tuvo lugar en la plaza del Teatro Arriaga. La banda de músicos de Olentzero interpretó conocidos villancicos que hicieron saltar y bailar sin parar a los asistentes. La visita finalizó con un saludo del carbonero y su séquito a todos los niños bilbaínos.
TAGS RELACIONADOS
En Tuenti
El Olentzero, a lomos de un caballo de madera./ Pedro Uresti. /Vídeo: Unai Izquierdo / Pablo Del Caño
Olentzero llena de magia el botxo
El carbonero recibió un abrazo del alcalde.
Te ofrecemos todos los eventos de cada día: teatro, conciertos, exposiciones...
elcorreo.com

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.