Nueva página para enmarcar en la historia del Bizkaia Gernika, la de su victoria en Italia ante el Rovigo (10-16) que le señala como el primer equipo de División de Honor en ganar dos partidos en la misma fase de grupos y en el primero en hacerlo a domicilio. El choque, al igual que el disputado hace una semana en Urbieta, fue tremendamente igualado. Los dos contendientes pelearon duro por cada posesión desde el primer minuto sobre un terreno de juego algo pesado debido a las recientes nevadas. El Bizkaia Gernika sabía que para ganar tenía que aprovechar sus oportunidades, y así lo hizo. Declan Cusack abrió el marcador pasando un golpe a los 9 minutos. Y casi en la siguiente jugada llegó el ensayo del canterano Iñigo Olaeta, como siempre un puñal por su banda. Ese 0-8 inicial animó a los basurdes, aunque Montauriol sorprendió a toda la defensa verdinegra mediada esa primera mitad para correr en solitario hacia la línea de marca y posar el oval. Wilson transformó y apretó un marcador (7-8). Cuando los italianos se volcaron en ataque la gran defensa vizcaína hizo el resto y Cusack puso la guinda.