Por el buzón siempre suelen asomar folletos publicitarios y alguna carta con una factura del banco. Pero a partir de la semana que viene, los vecinos de la calle Somera se llevarán una grata sorpresa, pues cuando vayan a abrir su correspondencia se encontrarán una moneda de un euro. Con esta original iniciativa, los comerciantes y hosteleros de esta histórica calle invitan a los vecinos a hacer una compra, tomar un pote o comer un pintxo en cualquiera de los establecimientos que se suceden a lo largo y ancho de esta mítica vía del Casco Viejo. Su objetivo no es otro que llamar la atención para intentar «recuperar la vida y el ambiente diurno de Somera, motor de cultura y personalidad de Bilbao», cuenta Gari Goikoetxea, vecino de la calle.
Otra de las acciones que este colectivo tiene en mente organizar será la realización de una rifa el próximo día 15 que piensan repetir el tercer fin de semana de cada mes. Los boletos para optar a los premios, donados por los propios comerciantes y hosteleros de la vía, se podrán obtener al comprar o consumir en cualquiera de las tiendas y bares de Somera. Desde que se agruparon hace un par de meses, los comerciantes y hosteleros de la calle organizaron una exposición micológica en noviembre. Ahora preparan actividades para Navidades y Santa Águeda, pero su deseo es «hacer una programación que abarque todo el año y que atraiga a la gente». Además, ya se han reunido con las asociaciones de comerciantes y vecinos del Casco Viejo para contarles sus planes. «Es una iniciativa conjunta, que nos beneficia a todos, tanto a comerciantes y hosteleros como a vecinos, y repercute a todo Bilbao», recalcó Goiketxea, quien destacó el carácter «enriquecedor» de este proyecto: «Ha hecho que nos juntemos toda la calle y que hablemos y nos conozcamos, como en un pueblo».
Javier Rodríguez, de la Asociación de Vecinos del Casco Viejo, quiso mostrar su apoyo. «Agradecemos que hagan cosas para cambiar el ambiente de la zona. En eso estamos todos. Queremos que vuelva la gente que venía de día a potear y que creaba un ambiente más familiar y amable», explicó. La noche, sin embargo, «es un tema que tendremos que resolver entre todos y con ayuda del Ayuntamiento».