Los principales sindicatos de Iberia, salvo el de pilotos Sepla, han convocado oficialmente huelga para los días 14, 17, 18, 19, 20 y 21 de diciembre contra el plan de reestructuración de la compañía que implica recortar más de 4.500 empleos, un 23% de la plantilla. Las centrales UGT, CC OO, USO, Asetma, Sitcpla y CTA-Vuelo, que tienen una representatividad cercana al 90% de los trabajadores de la aerolínea, han asegurado que no convocarán más paros en diciembre para no «perjudicar a los usuarios del transporte aéreo» durante las Navidades. Según el portavoz del sector aéreo de UGT, Francisco Rodríguez, no van a «hacer a los usuarios paganos de la incapacidad de Iberia para gestionar».
La huelga, señaló Rodríguez, se convoca «contra el despido innecesario de trabajadores» y para exigir «un plan de crecimiento de la compañía que garantice el futuro de los puestos de trabajo».
Los sindicatos aseguran que no pueden «ser cómplices de un plan que quiere destruir Iberia y convertirla en una compañía residual, fagocitada por British Airways, y con unas perspectivas de crecimiento a medio y largo plazo nulas». Destacan que el plan de reestructuración supone, además del recorte de plantilla, la segregación y posterior venta de los negocios de mantenimiento y handling, el abandono de rutas estratégicas, la retirada de 25 aeronaves, reducciones salariales de entre el 25% y el 35% y una reducción del 15% de la oferta comercial.
La convocatoria de huelga no ha sido secundada por los pilotos, que se encuentran inmersos en un proceso de arbitraje, lo que no quiere decir que no la apoyen. «El Sepla no está fuera de la huelga, sino de la convocatoria», dijo Rodríguez.
Los sindicatos se muestran dispuestos a negociar si se presenta un plan de crecimiento. «Sabemos que tenemos que asumir un incremento de productividad y contención de salarios, pero no queremos asistir al desmantelamiento de la compañía», explicó el portavoz de UGT. El presidente de Sitcpla, Antonio Escobar, indicó que están «a favor de la poda para mejorar las cosas, pero no de la amputación».