La Generalitat ultima el mayor recorte de gasto de su historia

El ajuste presupuestario superará los 4.000 millones el próximo años si no se le permite un mayor endeudamiento

ANDER AZPIROZMADRID.
Artur Mas, ayer en la reunión del Govern./ Efe/
Artur Mas, ayer en la reunión del Govern./ Efe

La peor parte de los recortes en el gasto público aún está por llegar para Cataluña, una de las comunidades autónomas que con más contundencia sufre las políticas de austeridad. El portavoz del Ejecutivo en funciones, Francesc Homs, anunció ayer, por sorpresa y apenas dos días después de las elecciones autonómicas, que la Generalitat deberá acometer un tijeretazo aún mayor que el aplicado en su conjunto a lo largo de 2011 y 2012. Con ese severo ajuste, busca alcanzar el objetivo de reducción de déficit del 0,7% del PIB regional que impone el Gobierno central.

En concreto, Homs cifró el nuevo recorte en al menos 4.000 millones de euros. «Tenemos por delante el peor presupuesto de la historia de la Generalitat », confesó en una entrevista a RAC1, para justificar, a renglón seguido, que la situación se debe a una confluencia de factores. Entre ellos, a los incumplimientos económicos con la comunidad que mantiene el Ejecutivo de Mariano Rajoy, al desplome de los ingresos y al incremento del gasto financiero.

La clave para sortear el nuevo recorte, sostuvo el portavoz en funciones, radica en permitir un mayor endeudamiento Cataluña, una petición que difícilmente llegará a ser valorada en Madrid. Homs, que en todo momento declinó la responsabilidad de CiU en la situación actual, apuntó a que el próximo año la comunidad deberá hacer frente a un significativo incremento del pago de intereses, que pasará de los 919 millones de 2012 a los 2.300 de 2013.

Educación y Sanidad

El nuevo paquete de recortes deberá encontrar la fórmula para una reducción del gasto del doble de lo que se ha efectuado hasta ahora, lo que ahondará en una rebaja de los servicios públicos que ya ha causado un hondo malestar en la sociedad catalana. La Educación y la Sanidad se han visto seriamente perjudicadas a lo largo de estos dos últimos años, con unos recortes del 12 y 11%, respectivamente.

La merma de las partidas presupuestarias se ha traducido en despidos entre el personal médico y docente, el cierre parcial o total de algunos centros, o los impagos a las farmacias por los medicamentos dispensados. En el capítulo de ingresos, CiU instauró el euro por receta, una tasa a los turistas y otra por el acceso a la Justicia, aunque una de sus primeras decisiones fue la supresión del impuesto de sucesiones.

Todas estas medidas, muy contestadas en la calle, se han quedado cortas, según reconoce ahora Homs. El esfuerzo debe ser al menos del doble, afirmó el portavoz en funciones. Y ello, a pesar de que se corre el riesgo de, a base de tanto reducir el gasto, «tocar en el hueso del estado del bienestar», según ha admitido el propio Artur Mas.

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