Presos disidentes piden que la izquierda abertzale asuma la gestión de los reclusos

E. C.BILBAO.

Cuatro de los presos disidentes de ETA más representativos de la llamada 'vía Nanclares' han vuelto a emplazar a ETA a anunciar su disolución. Se trata de Rafael Caride Simón, Carmen Gisasola, Joseba Urrosolo Sistiaga y Andoni Alza. Todos ellos dieron forma a un escrito conjunto hace un mes, con motivo del primer aniversario del cese de la actividad armada decretado por la banda, que salió ayer a la luz en la revista 'Bake Hitzak', editada por Gesto por la Paz. En el artículo, consideran que la organización «debería desaparecer» y dejar «a la izquierda abertzale que gestione» el futuro de los reclusos. Un paso que, en su opinión, «facilitaría el posicionamiento de los propios presos».

Los cuatro internos instan, asimismo, a la banda a «reconocer el sufrimiento causado y pedir disculpas en nombre de sus militantes y escenificar unilateralmente su desaparición». «Debe poner en cuestión su mentalidad, la que lleva a poner los objetivos políticos por encima de la vida», subrayan. Unos deberes, que a su juicio ayudarán a «cerrar heridas y a evitar que se reproduzcan», que también ponen a la izquierda abertzale, a la que llaman a hacer una «reflexión profunda, sincera y crítica sobre lo ocurrido».

Los reclusos defienden, por último, la continuidad de los encuentros entre presos de ETA y sus víctimas por ser una «experiencia enormemente positiva» que les ha «reafirmado» en su distanciamiento de la banda terrorista y su apuesta por el final de la violencia.

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