«Soy mejor que Armstrong dopado», asegura Wiggins, muy crítico con el tejano

E. C.BILBAO.

Bradley Wiggins no se muerde la boca. Nunca lo ha hecho. Y siempre que tiene que opinar sobre un caso de dopaje lo hace con claridad. Apunta con el dedo. Ni siquiera se corta cuando habla de Armstrong. «Yo soy mejor que Lance dopado», ha declarado en una entrevista en 'British GQ'. El número de este magazine aún no se ha publicado, pero ya corren por la Red varios y contundentes fragmentos.

A Wiggins, saber que Armstrong recurrió a sustancias dopantes durante toda su carrera le ha indignado. «Su éxito se basa en mentiras. Lo miro ahora y me digo que Lance no ganó los Tours de manera justa. Tal vez nunca fue tan buen corredor como yo pese a su leyenda de ciclista sobrehumano», critica.

Al conocer que otros hicieron trampa para conseguir ganar el Tour, Wiggins, último ganador de la ronda gala, concluye: «De alguna manera creo que el escándalo de Armstrong realza lo que yo he hecho. Me hace sentir orgulloso porque mis victorias no se construyen sobre la arena».

Durante el pasado Tour, Wiggins mostró su hartazgo ante las dudas de la Prensa por su rendimiento. Y explotó cuando compararon a su equipo, el Sky, con el US Postal de Armstrong. «Me veo obligado a expiar los pecados de otra generación», lamenta. «El ciclismo es un deporte diferente ahora. Este escándalo es la prueba de lo que el ciclismo era en ese momento. No es así ahora», compara. «Lo que me enoja es que yo tengo que justificar ahora todo lo que estoy logrando», agrega.

La verdad de Gerrans

Revisar el pasado reciente se ha convertido en moda. El último en hablar ha sido el australiano Simon Gerrans, ganador de la Milán-San Remo 2012. Como Wiggins, dice que el ciclismo es hoy un deporte mucho más limpio que hace unos años. «Yo estoy limpio ahora y lo he estado siempre, pero tomar la dirección equivocada era muy fácil», asegura.

«Estoy seguro de que los dos últimos Tours han sido carreras realmente limpias», dice. No como antes. «Estuve en el Tour de 2005 (el último que ganó Armstrong) y me quedaba fuera por la velocidad que llevaban», recuerda. Gerrans cuenta que vio a su lado el dopaje y que no cayó en la tentación.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos