Los avances registrados en las técnicas de detección de drogas obligan a los traficantes a reinventarse y a crear nuevos sistemas para introducirla en el país. El último grito es el método empleado por una banda integrada por seis personas de origen boliviano que fueron detenidas en Galicia y Bizkaia la semana pasada. En total se incautaron 12,5 kilos de cocaína, sustancia con la que habían creado una fibra textil con la que fabricaban «cortinas o colchas», entre otras prendas, para no levantar sospechas en los aeropuertos.
Dos de los arrestados -cinco varones y una mujer de entre 28 y 35 años- tenían antecedentes por tráfico de drogas. De hecho, el cabecilla había huido hace años de Bolivia, donde estaba condenado a 11 años de prisión por este tipo de delitos, confirmaron los propios agentes. Efectivos de la Ertzaintza de la Unidad de Investigación Criminal Generalista de Bilbao investigaban desde mayo a la banda organizada tras recibir informaciones que facilitaron el establecimiento de un dispositivo de vigilancia.
De hecho, descubrieron que uno de los investigados se trasladaba asiduamente a Madrid para recibir la mercancía que posteriormente trasladaba hasta Bizkaia y que era después distribuida por diferentes puntos del país. El viaje de dos de los imputados a Vigo, acompañados por una tercera persona que se encargaba de convertir las cortinas y colchas en cocaína con alcohol y éter, desencadenó las detenciones.
Más de un millón de euros
El Equipo contra el Crimen Organizado de la Guardia Civil de Pontevedra dio con ellos en un inmueble del que salían personas con notables medidas de seguridad y que desprendía un fuerte olor a productos químicos. Allí procedieron a la detención de uno de los acusados, que abandonaba el edificio con una bolsa en la que guardaban 1,5 kilos de droga. Horas después arrestaban a los otros dos integrantes en un hotel próximo y todos ellos fueron trasladados a la cárcel de la ciudad gallega.
Ante el temor de que el resto de miembros de la red pudieran darse a la fuga, la Ertzaintza detuvo a otros dos varones y una mujer, que ingresaron en prisión tras prestar declaración en el Juzgado de Instrucción número 3 de Getxo. En los registros de tres pisos en el citado municipio, Erandio y Berango, encontraron «unos 20 kilos de fibra -unos 11 de cocaína-, documentación, básculas y una pistola de fogueo trucada para utilizar munición de 9 milímetros. La droga hubiera superado el millón de euros una vez puesta en circulación.
La Policía autonómica explicó que, aunque conocían este sistema para camuflar la cocaína, «no lo habíamos visto antes». Asimismo, precisaron que «creemos que esta banda llevaba bastante tiempo utilizando este formato, difícil de emplear y de detectar».