Cruzando el modelo D del cine vasco, siempre en pañales, con las claves de una comedia romántica de enredos macerada en un punto de amargura, Aitor Mazo y Patxo Telleria alumbran su segundo largometraje, una obra limitada por las exigencias de un mercado que aprieta hasta ahogar a las producciones que no vuelan a la altura de los tsunamis imposibles. Vuelve a ocurrir, como ha pasado en tantas ocasiones, que la dirección del tándem vasco está muy por debajo del texto que orienta la película -incluso en sus páginas no escritas-, una evidencia mitigada por la solvencia de un reparto en el que destacan el propio Aitor Mazo e Itziar Atienza y un siempre correcto Gorka Otxoa, nuestro Jason Segel de cercanías. Pero no hay química posible entre el irundarra y Sara Cózar, en parte debido a que los directores sobreprotegen a un sector del público alérgico a los conflictos. Entre cortes abruptos y elipsis vacías, y en la comodidad de un equilibrio cómico-dramático a menudo insípido, 'Bypass' avanza ganándose la simpatía del espectador con atrevidas escenas de cama y gags situacionales, casi todos ellos escenificados en ese no-lugar que es el piso Ikea de la pareja protagonista. Paralelamente coexisten otras películas, aunque la más interesante de todas, la protagonizada por una fantástica Bárbara Goenaga (generosa en el respeto de su rol secundario), queda suspendida en el limbo cinematográfico. Hasta que llega el momento en el que 'Bypass' tiene que romper su pacto de no agresión con el público de multisalas para introducir un pequeño matiz dramático, omnipresente en la banda sonora, que se prolongará de forma recurrente durante los últimos veinte minutos ('Nemekitepá' era el nombre de guerra de la película en su origen); el increíble flechazo diferido entre Otxoa y Cózar da paso a una atropellada solución final que se resuelve mediante un montaje paralelo que acusa una severa falta de ritmo. Paradoja: hemos sido espectadores de una película ligera, sencilla y recomendable, pero nos vamos con la seguridad de que es mucho peor que sí misma.