Tiene muy poca chicha esta innecesaria adaptación cinematográfica de la fabulosa novela homónima de Guy de Maupassant, donde se cuenta la historia de un joven arribista, dispuesto a escalar peldaños en la escala social a costa de las mujeres, en el París del siglo XIX. Personaje encarnado sin la exigible prestancia por el bisoño Robert Pattinson, actor de nueva hornada que no ha protagonizado nada de verdadero fuste desde su éxito con la popular serie 'Crepúsculo'. Así pues, un gigoló de época es el personaje central del filme, realizado al alimón por dos poco inspirados directores, que se muestran incapaces de dotar de hondura a la apasionante historia narrada.
Todos nosotros hemos comparado alguna vez el cine y la literatura, diciendo a nuestras amistades: «He visto una película basada en tal o cual novela. Me ha decepcionado. Es mucho mejor la novela». Pero también es cierto que hay ocasiones en que decimos lo contrario: «He visto una película estupenda basada en una novela malísima». No cabe duda de que en la vida hay lugares comunes que se repiten hasta el infinito. Muchas de la mejores películas que se han rodado están inspiradas en relatos de tercer orden, y hay obras maestras de la literatura que no han logrado aún su traducción perfecta en imágenes.
'Bel Ami, historia de un seductor' ya tuvo una excelente versión para la gran pantalla, titulada 'The private affairs of Bel Ami' (Albert Lewin, 1947). En cambio, la que hoy les comento carece de entidad, está bien maqueada, con relamida fotografía y aparentes decorados, pero no tiene garra. Para más 'inri', los realizadores Declan Donnedian y Nick Ormerod abandonan a su suerte a tres actrices de la clase de Uma Thurman, Kristin Scott Thomas y Christina Ricci, descritas con cuatros trazos, sin dotarlas de auténtica enjundia, con lo cual toda la película se va a pique. En fin, a este sujeto habría que haberle advertido en su momento: «Si quieres que las mujeres vayan detras de ti, ponte tú delante de ellas».