El esfuerzo y la lucha por conseguir un sueño muchas veces acaba dando sus frutos. El trabajo del pianista ugaotarra Imanol Casán, de 17 años, le ha procurado una recompensa que «no me esperaba». Y es que este músico ha conseguido entrar en la Euskadiko Ikasleen Orkestra (EIO), fundada hace seis años a iniciativa del Gobierno vasco, como acicate para que los jóvenes talentos no abandonen.
Casán, que se presentó a las pruebas de acceso hace un par de semanas, comparte escenario con otras setenta promesas -de entre 14 y 18 años- de Áraba, Bizkaia y Gipuzkoa. «Me enteré de que tenían una única plaza vacante como pianista, y me apunté sin dudarlo», recuerda antes de confesar que «en un principio, la idea era ir a la prueba para acostumbrarme a este tipo de exámenes, y para nada me esperaba que me seleccionaran».
Pero dejó el pabellón bien alto. El coordinador del grupo, Iñaki Lagos, explica que «nos sorprendió porque tenía un nivel increíble. No tuvimos ninguna duda». A su juicio, «los chavales compaginan enseñanza general y musical. Van al conservatorio, a clase de instrumento y es un sacrificio muy grande». Por ese motivo, la EIO es «un proyecto en el que encuentran fuerzas para poder seguir». En esa línea el joven destaca que «más que un logro es una motivación» y se consideró afortunado porque, con sus estudios de Bachiller Musical, «tengo más tiempo para hacer lo que me gusta».
Estreno en Colombia
Aunque deben esforzarse porque la plaza en el grupo solo es para un año. Consciente de ello, el vecino de Ugao confiesa que «es un honor poder participar en esto ya que suele ser difícil encontrar un pianista dentro de las orquestas». Además, disfrutará con ello porque «en breve iremos a Colombia y participaremos con la Orquesta Joven de Bogotá. Estaremos una semana allí dando conciertos, y luego nos moveremos por Euskadi». Algo que para Lagos es muy importante porque «conviven todos juntos».
Con toda una vida ligada a la música, comenzó su andadura en la academia ugaotarra a los cuatro años. Su futuro, espera que sea «tocando el piano de manera profesional» si bien aclara que, al menos de momento, «sólo soy uno más».