La Asociación de Comerciantes de Basauri no está por la labor de cometer ninguna equivocación que pueda traducirse en una pérdida de los derechos que ha le han garantizado los jueces contra la ampliación del centro comercial Bilbondo. Los minoristas trasladaron ayer al equipo de gobierno sus reticencias a la fórmula que han elegido para «cumplir» la sentencia del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco y ratificada por el Supremo que impide al centro comercial seguir creciendo: consolidar lo ya edificado. Según explicó el presidente del colectivo, José Feijoo, «si no se deja claro podría dar lugar a suspicacias y a volver a entrar en litigios».
La asociación basauritarra teme que los dueños del edificio, un fondo inmobiliario de ING, pueda ampliar el centro comercial sin aumentar realmente la superficie construible. Una posibilidad que les permitiría ganar metros cuadrados sin incumplir las sentencias. En su opinión y con el cambio que proponen los responsables municipales se daría vía libre a que en una futura reforma el centro comercial pudiese «sacar 10.000 metros cuadrados de almacén» fuera de las instalaciones actuales, según advirtieron miembros de esta entidad. De esta forma, la superficie comercial de Bilbondo se podría ampliar legalmente y el centro comercial ganaría metros cuadrados para nuevas firmas que le aportasen el rejuvenecimiento que sus responsables pretendían llevar a cabo con una ampliación que los tribunales les han tirado por tierra.
Según los minoristas, la solución a esta incertidumbre pasa por blindar el Plan General de Ordenación Urbana en el área que engloba a Bilbondo. En concreto, solicitaron al Ayuntamiento que se apliquen en la modificación del planeamiento local las directrices del Plan Territorial Sectorial para que quede reflejado que en ese solar, igual que en el resto de Basauri, no puede existir un centro comercial de más de 25.000 metros cuadrados, aunque al mismo tiempo se consolide la actual superficie del centro comercial. Además, han requerido al alcalde, Andoni Busquet, que establezca esos metros como superficie construida máxima y que en ella «se incluyan todos los usos, incluido el de almacén». Con esta medida pretenden evitar suspicacias de los dueños y poner negro sobre blanco puesto que, después de muchos años de lucha, están «escamados».
Cambios sin fecha
A pesar de sus críticas, explicaron que el encuentro con los responsables municipales dentro del Consejo Asesor de Planeamiento, un órgano consultivo, ha sido «bastante constructivo», ya que «se han tomado en cuenta nuestras aportaciones», por lo que se dan por «satisfechos».
La modificación puntual del planeamiento urbanístico, en cualquier caso, de momento se queda sin fecha ya que, según confirmaron los responsables municipales, se tendrán en cuenta y se «valorarán» las consideraciones de los minoristas con el objetivo de ofrecer «seguridad jurídica» a todas las partes implicadas. Este paso es necesario para adaptar las normas subsidiarias a la sentencia del Supremo. La propuesta inicial de los mandatarios locales pasaba sólo por «consolidar lo que Bilbondo ya tiene edificado». Es decir, los casi 37.000 metros cuadrados que levantaron en 1990.