La derrota del domingo en Santa Bárbara dejó al Galdakao tocado. Los hombres a las órdenes de Unai Carmona perdieron tres puntos en diez minutos en un escenario que hasta ahora, les había servido como fortín. Segundos por la cola, y en puestos de descenso, se enfrentarán las dos próximas jornadas a «dos finales» con rivales directos en las que «el único resultado posible es la victoria», sentencia el míster.
En su opinión, con el encuentro ante el San Pedro (1-2) «hemos vuelto a tiempos pasados». «Parece que la dinámica de este año es regalar partidos», lamenta al tiempo que señala que «en la primera parte podríamos haberlo sentenciado con tres goles». Con la ventaja en el marcador, en los diez minutos siguientes a la reanudación vieron escaparse el triunfo. «Ya con el empate la federación te regala un punto. Nosotros teníamos tres y los perdimos todos», explica.
A su juicio, «nos estamos complicando nosotros solos». «Tenemos oportunidades, las fallamos y, para dos que tienen los rivales, dejamos que nos las metan», resume antes de argumentar que «así no hay manera de salir de abajo». Carmona tira de autocrítica y afirma que «no hemos sabido aprovechar la buena dinámica. En cuanto salimos de abajo nosotros mismos nos volvemos a enterrar».
Los errores del cuadro que dirige los tiene claros: «Tenemos que sentenciar y cerrar los partidos». «Cometemos unos fallos enormes que son goles en contra y tenemos un montón de oportunidades que no entran», insiste al aclarar que «lo bueno es que el equipo juega bien. No es cuestión de ganas, solo debemos estar más acertados de cara al gol y para defender».
Sin «tonterías»
La definición de las jugadas y la lucha por mantener lo conseguido serán el objetivo en las próximas jornadas, cuando «hay que jugar con el cuchillo entre los dientes». «Tenemos que ir a ganar», valora mientras razona que «mínimo hay que empatar porque son rivales directos y el gol average es importante al final de la temporada». Pese a que indica que «la temporada es larga» matiza que «no estamos para tonterías porque queda tiempo, pero cada vez menos».
Su visita al Ugeraga, que cuenta con los mismos puntos -18-, será vital. Además, el míster espera que sea «nuestra primera victoria a domicilio». «Debemos pensar que se trata del partido fuera de casa más importante» en lo que va de campaña, alienta. Del mismo modo, el choque en el que recibirán al Erandio -con igual número de puntos- tampoco puede tener diferente resolución que una victoria dinamitera. «Hemos conseguido más que a estas alturas en la primera vuelta -no habían estrenado el casillero- pero no podemos dormirnos».