Satisfecho, sin duda, así es como se mostró el técnico rojillo una vez acabado el partido de los suyos frente al Palencia. Conseguir la victoria era importante para el Mirandés después de todo el revuelo consecuencia de la participación copera de los rojillos. Se acudió hasta el terreno de juego de los morados con ese objetivo y al final aunque «no hemos estado muy brillantes», dijo Pouso, los tres puntos volaron de La Nueva Balastera para incrementar la cuenta del líder del grupo.
Apuntó el entrenador del Mirandés que las condiciones del campo «duro, seco y helado, para los dos», no propiciaban una buena conducción, así que hubo que recurrir al plan 'B'. «Ha habido que trabajar muy duro para superar a un Palencia que nos ha complicado mucho las cosas a lo largo de todo el partido; el de hoy ha sido un choque muy difícil», así que estaba especialmente contento por el hecho de que «el equipo ha sabido adaptarse perfectamente a las circunstancias».
Sin duda, todos los partidos tienen un momento que marca su devenir, y en el de ayer no era difícil pensar que todo el mundo iba a coincidir en señalar el minuto 47 del encuentro como fundamental. Pouso también lo tenía muy claro, «el momento en el que ha llegado el primer gol, ya en la prolongación de la primera parte ha sido clave para el desarrollo del partido», que hasta ese momento no acababa de tener un claro dominador.
Pese a las dificultades con las que se encontraron los rojillos, y el hecho de que el partido requiriera echar mano de la fuerza y la pelea, el entrenador del Mirandés argumentó que «el esfuerzo que se ha hecho en la Copa no nos ha pasado factura. En la plantilla hay veintidós y cualquiera puede estar». Ayer hizo cambios, unos obligados y otros por decisión técnica en relación con la cita de San Mamés y el resultado, el 0-2 le volvió a dar la razón.
Muy combativo
El fútbol es cosa de dos, Pouso lo repite una y otra vez; así que a la hora de explicar el por qué de la falta de brillantez en el juego de los suyos, no tuvo reparos en decir que, en parte, eso fue por el buen hacer de los de Calderé. «Hemos tenido enfrente un equipo muy combativo que nos ha plantado cara y ha buscado siempre nuestra portería; han peleado muy bien durante todo el segundo tiempo». Espera que ese trabajo «muy bueno», de sus frutos y sirva para que al final de la temporada «el Palencia se salve, está en la buena línea».
En la comparecencia ante la prensa no podían faltar ayer alusiones al paso de los rojillos por la Copa. Carlos Pouso recibió felicitaciones y correspondió apuntando que, al margen de lo satisfecho que estaba por los suyos y el orgullo que le producía haber podido disfrutar así de este torneo, «esto tiene que servir de homenaje a todos los equipos de Segunda B».