El regreso de Stefan Markovic después de varios meses lesionado y el hambre de Florent Pietrus, incansable en su trabajo, permitieron ayer al Valencia Basket tumbar a un sólido Lagun Aro, que rompió su racha de cuatro triunfos consecutivos ligueros antes de abrir el jueves su participación en la Copa con el Baskonia como primer rival. El partido fue un continuo intercambio de golpes en el que el equipo donostiarra, liderado por Panko y Betts, llevó muchos minutos la iniciativa. Pero en el tramo final el ímpetu de un incisivo Markovic y los rebotes ofensivos de Pietrus dieron a los locales el factor diferencial para llevarse el encuentro.
El choque comenzó igualado e intenso. Con un buen trabajo colectivo en ambas canastas, el equipo valenciano trató de aprovechar su mayor fortaleza cerca del aro pero Salgado paró ese primer golpe y la salida a la pista de Panko dio al Lagun Aro la iniciativa. El buen trabajo de Doblas permitió abrir una pequeña brecha en el marcador. Pero el Valencia, con San Miguel de nuevo al mando, recuperó el rumbo, ajustó su defensa y aprovechó de nuevo la presencia de Faverani para recomponer el marcador antes del descanso (28-30).
En la reanudación, el Valencia neutralizó al Lagun Aro con una estructura de tres jugadores pequeños y la puntería de Rafa Martínez. Pero el equipo de Sito Alonso no se desmoronó. Aguantó la embestida local y recuperó la iniciativa del juego y del marcador. Eso sí, tampoco pudo romper el choque y el Valencia, sin claridad ofensiva pero con rigor defensivo, empató el choque (48-48, minuto 30). La salida a la pista de Markovic dio un nuevo impulso a un Valencia que se alimentó también de la ambición de Pietrus en el rebote ofensivo. El base serbio le dio fluidez y ambición al equipo local que despegó en el marcador (62-56, minuto37). El Lagun Aro ya no pudo recuperarse de ese último golpe.