Con humildad, trabajo y pasión los nuevos cineastas vascos prosiguen su camino cinematográfico, incluido el director de Amorebieta Arkaitz Basterra, que ya presentó en la 57 edición del Festival de Cine de San Sebastián 'Life and film': un inusual documental sobre el singular director checo Vojtech Jasny, autor de una breve pero apasionante filmografía, que incluye títulos del calibre de 'El deseo' (1958), 'Una procesión para la Virgen' (1961) o 'La historia que nunca ocurrió' (1963). Realizador a contracorriente del cine que se hacía en su momento en la República Checa, sometida a una férrea censura comunista. Porque, desde un primer momento, Jasny se anticipó a lo que luego se dio en llamar la 'Escuela de Praga', integrada por autores tan dispares como Milos Forman, Karel Kachyna, Vera Chytilova y Jean Nemec.
Precursor en cierto modo de la mismísima 'Nueva Ola' francesa, las películas de Jasny atesoran una notable carga satírica y política, de distinto signo en cuanto al género se refiere, pero marcadas a sangre y fuego por una manera personal e intransferible de hacer cine, como son las poco conocidas en nuestro país 'Un día, un gato' (1962), 'Las pipas' (1965) y 'Crónica morava' (1968), que le pusieron en el punto de mira del siniestro KGB (Komitet Gosudárstvennoj Bezopásnosti/Comité para la Seguridad del Estado), policía secreta de la extinta Unión Soviética.
Así pues, Vojtech Jasny se vio obligado a exiliarse a Estados Unidos, previo paso por Alemania, donde rodó un documental musical sobre el director de orquesta Herbert von Karajan, para ya en los años 70 filmar la adaptación de una novela de Heinrich Böll, 'El clown', desconocida por estos pagos. Arkaitz Basterra le entrevista, al tiempo que le rodea de otros cineastas de su generación, en un laberíntico repaso a su valiosa filmografía que, en cualquier caso, no es plato para todos los gustos. Y, como el propio Jasny afirma: «El cine es mi mensaje y lo haré hasta que me muera». Genio y figura...