Las últimas leyes contra el tabaco «no han tenido el impacto» que se buscaba. El Gobierno central anunció al cumplirse el primer año de la entrada en vigor de la ley antitabaco que un 4% de los fumadores había dejado de serlo; en total, unos 600.000 adictos. Pero las cifras no cuadran. La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), formada por los médicos de la especialidad, asegura que el número de fumadores ha crecido medio punto desde 2007, para situarse en el 17,6%. Hay menos personas expuestas a los problemas del tabaquismo pasivo, es decir, a los causados por el humo de los cigarrillos que fuman otros, pero cada vez es mayor la población enganchada, incluso entre los menores.
«La ley no ha servido para reducir el consumo de tabaco, que, al contrario, ha aumentado; ni siquiera para prevenirlo entre los más jóvenes», se lamentó tajante el vicepresidente de la SEPAR, el neumólogo Juan Antonio Riesco. El experto basó su afirmación en los resultados del último informe de la sociedad sobre prevalencia del tabaquismo en España, un profundo trabajo que el colectivo profesional realiza cada dos años, basado en el análisis de encuestas. En esta ocasión se realizaron 3.300 entrevistas a ciudadanos con edades comprendidas entre los 13 y 65 años. Algunos datos resultan demoledores.
El documento revela, por ejemplo, que la nueva reglamentación ni siquiera ha servido para reducir el número de adolescentes que se inician en el consumo de tabaco. La mayoría de los nuevos fumadores son mujeres y jóvenes de 13 a 16 años. «Es algo muy preocupante», enfatizó Carlos Jiménez-Ruiz, coordinador del grupo de Tabaquismo de la sociedad científica.
La información contrasta con el mensaje difundido por el Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo al cumplirse el primer aniversario de la última ley antitabaco, la tercera. El órgano asesor del Ministerio de Sanidad aseguró que 600.000 españoles dejaron el vicio gracias a las últimas restricciones. El mensaje de la SEPAR sí coincide, en cambio, con la alerta lanzada hace sólo unos días por una multinacional del marketing, que asegura que las imágenes con los efectos en la salud de los hábitos nocivos han dejado de tener impacto en la población. La gente está curada de espantos, sabe lo que hace y asume el riesgo.
Las cifras dadas a conocer por los neumólogos apuntan en esta misma dirección. Sólo un 6% de los que intentaron dejar de fumar lo logró. Un 14% fracasó el primer día y el 72% no llegó a superar el primer mes.
Pero no todo son malas noticias. El tabaquismo pasivo ha caído en estos años a la mitad, del 49,5% al 21%, especialmente en oficinas y locales de ocio. El reto, alertan los especialistas, es proteger a los niños en su entorno más cercano: la familia.