El fútbol no es un deporte exclusivo de hombres. Y lo demuestran cada jornada las jugadoras del Basauritar Emakume, único equipo regional vizcaíno que ha ganado todos los partidos en lo que va de temporada. Sin empates ni derrotas, en tan solo tres años desde que militan en Segunda Territorial -y tras muchas dificultades-, se mantienen líderes con seis puntos más que el perseguidor más cercano, el Mungia, y han conseguido renacer a lo grande.
La andadura del equipo comenzó en 2004, cuando entraron en Primera. Apenas cuatro años después, el conjunto descendió y se quedó sin plantilla, al borde de la desaparición. El que fue técnico del cuadro de Basauri las dos pasadas campañas, Javi Tudanca, recuerda que el primer año en la nueva categoría «casi no teníamos chicas». «Al principio solo contábamos con ocho», hace memoria. En la misma línea la presidenta, Miren Hernández, nombró a la temporada 2009/2010 como «la del casi». «Casi no salimos adelante, casi no llegamos, casi no sumamos, casi nos echan porque suspendimos un partido, porque no había gente...», bromea.
De hecho, mantuvieron la categoría con un solo punto en el casillero, del empate que lograron en la última jornada. Fue un año duro pero la lucha no cejó y el pasado ejercicio tenían vestuario suficiente. El «equipo de la integración», lo bautizó Tudanca. «Estuve viendo el Mundialito de fútbol y ganó Paraguay. Hablé con ellas y me traje a diez para el Basauritar», explica. Entre quienes ya estaban y las que llegaron, «fue bastante bien». Finalizaron novenas con 36 puntos, la mitad que el primero, y con once victorias.
Ahora, y tras la disolución del Deusto, su plantilla se ha vuelto a ampliar y la dirige Aritz Marcos. La directiva celebra que «año a año vamos mejorando», si bien lo que más la enorgullece es que «es un equipo muy fuerte porque están muy unidas. El ambiente entre ellas es muy bueno».
Derbi con el Ariz
Y en cuanto a los logros deportivos, destaca que «solo han encajado cuatro goles: un penalti, dos faltas y el último el otro día en Orduña». Los anotados, sin embargo, rozan la cuarentena, número que esperan superar el domingo en el derbi ante el Ariz (Artunduaga, 12.00 horas). Además, quieren quien siga su legado porque esta temporada han creado un bloque de cadetes. «Las pequeñas juegan a las diez, de modo que, mientras se están cambiando, los padres ven jugar a las mayores y comprueban que sus hijas pueden jugar al fútbol», subraya Hernández.